
Pensar con IA: así trabajamos la creatividad aumentada en Good Rebels
22 mayo 2025

La Inteligencia Artificial generativa se ha convertido en protagonista del momento cultural actual. Desde la explosión de ChatGPT a finales de 2022, hasta la proliferación de herramientas como Midjourney o DALL-E para crear imágenes fuera de lugar, la sociedad entera está hipnotizada por las maravillas (y posibles amenazas) de la IA generativa .
En el ámbito del marketing, este fenómeno es todavía más evidente: cerca del 70% de los profesionales de marketing planean usar IA generativa en sus estrategias diarias , y muchos profesionales creativos ya no conciben volver a una vida laboral sin estas nuevas compañeras digitales . Al mismo tiempo, surgen preguntas inquietantes: ¿Puede la IA ser verdaderamente creativa o solo imitativa? ¿Reemplazará a las mentes humanas o las potenciará? Lejos de ser una moda pasajera, la IA generativa representa un punto de inflexión histórico. Y no. No pienso llamarle a esto “edad de oro” como me ha sugerido ChatGPT. Pero sí afirmaré que la creatividad y la tecnología se entrelazan hoy como nunca antes , abriendo un nuevo capítulo para las marcas y las agencias. Y sí, nos tiene creativamente excitados. No pedimos perdón.
En Good Rebels llevamos tiempo jugando con este escenario. Y no por moda, sino porque sabíamos que el impacto iba a ser profundo. Nuestra postura es clara (y no negociable): la IA no viene a sustituir talento, sino a dispararlo. Lo llamamos creatividad aumentada: un modelo donde la imaginación humana y los algoritmos se cruzan, se empujan y, cuando todo fluye, hacen magia. ¿Qué vamos a explorar en este artículo que no hayáis podido leer en otros tantos artículos sobre IA? Pues bien, principalmente conoceréis casos reales sobre cómo usamos la IA como colaboradora creativa (nunca como sustituta), y cuáles son los principios que aplicamos para integrarla en nuestro proceso. Venimos a contaros cómo lo estamos haciendo, con lo bueno, lo raro y lo que aún no sabemos del todo (todavía).
¿Qué es la “creatividad aumentada”?
Definimos creatividad aumentada como la combinación entre la intuición humana y el poder de la IA para potenciar el proceso creativo. No implica sustituirnos por máquinas, sino utilizarlas como aliadas que multiplican nuestras ideas. La IA generativa puede iterar sin límites, mezclar conceptos inesperados y retar nuestros sesgos, actuando como catalizador que amplía el espectro de ideas y, sobre todo, acelera —o incluso hace posible— su ejecución.
Si el proceso creativo tradicional es un laboratorio artesanal, la IA añade un motor de prototipado ultrarrápido: convierte ideas en realidades tangibles en segundos. Antes, muchas propuestas quedaban atrapadas en una libreta por falta de tiempo, presupuesto o viabilidad. Hoy, pueden materializarse y ponerse a prueba casi al instante. ¿Y si probamos ese concepto en cinco estilos? ¿Y si reescribimos ese copy con otro tono? ¿Y si lo convertimos en un microvídeo? Más allá de mejorar los resultados, esto amplía el rango creativo y nos permite llegar mucho más lejos.
La calidad sigue siendo la única métrica que nos importa. La IA puede generar contenido a toda velocidad, pero cantidad no suele ser nunca sinónimo de calidad. Y ahí está el problema: el volumen sube, pero la calidad no viene garantizada de serie. Un reciente estudio del MIT Sloan advertía que, aunque la IA eleva significativamente la cantidad de contenido creativo disponible, su efecto en la calidad es más complejo. Porque la chispa creativa sigue necesitando ojos que vean más allá del primer borrador. Y eso —todavía— no lo automatiza ningún modelo.
La IA como colaboradora creativa (no sustituta).
En Good Rebels vemos a la IA como un miembro más del equipo creativo. Un miembro peculiar, sí. Algo así como ese o esa joven trainee con un talento desbordante que vomita grandes ideas sin control, afilapuntas creativas sabiendo que no tiene límites, ni briefings que respetar. Adoptamos el enfoque de colaboración. En la práctica, esto significa integrar la IA en el día a día como un sparring creativo que nos ayuda a pensar más allá de nuestras limitaciones.
Ahora bien, el liderazgo sigue en nuestras manos. La IA no entiende de contexto cultural profundo, de estrategia de marca o de intuición emocional como lo hace un creativo experimentado. O, bueno, como alguien que vive en 2025 y usa TikTok. Un ejemplo muy sencillo:
- ¿Sabe quién es Bad Bunny? Sí
- ¿Sabe qué es Tinder? También.
- ¿Sabe que en VOY A LLeVARTE PA PR menciona a la marca? Evidentemente, con una busqueda rapidita en ChatGPT, lo sabe.
- ¿Es capaz de jugar con un copy creativo hablando como Tinder en primera persona aprovechando la canción de BB, aprovechar la portada de su disco y lanzar un real time perfecto para la ocasión con una gráfica que respete los guidelines de marca y el insight cultural? Pues no, evidentemente, no.

¿Cómo hemos conseguido que Bad Bunny se borre Tinder definitivamente?
- Tener un equipo de profesionales con gran conocimiento y rabiosa actualidad sobre la cultura del país. Potencialmente algún Gen-Z, no nos vamos a engañar.
- Elaborar un copy que conecte la canción del cantante con la personalidad de la marca de una forma ácida y divertida.
- Subir a Krea la portada original y pedirle que modifique el fondo añadiéndole árboles y flores rosas.
- Iterar la imagen hasta dar con la deseada.
- Pasar la creatividad por Photoshop para incluir elementos de marca como los stickers, el texto del copy y otros detalles que dejen la pieza final lista para ser publicada.
Y esto. En unas pocas horas para poder publicar con la mayor urgencia posible para entrar en la conversación, sin haber movido a un equipo a un estudio ni a la selva amazónica para realizar un shooting y con la colaboración infalible de IA + Creativo.
Cada vez que “colaboramos” con IA lo hacemos con mentalidad de creativo/a: establecemos la visión, damos feedback al monstruo y le hacemos iterar hasta acercarse a lo que buscamos. La IA puede aprender de nuestras indicaciones –por ejemplo, ajustando un prompt varias veces hasta lograr el tono adecuado– pero somos nosotros quienes sabemos cuál es el objetivo de nuestra idea y cuándo algo “encaja” creativamente. En general, un error común es atribuir a la IA más juicio del que tiene: si se le delega completamente la tarea creativa, los resultados suelen ser mediocres o genéricos.
Nosotros ponemos el criterio, la intuición y esa sensibilidad que hace que una idea no solo funcione, sino que conecte. La IA pone velocidad, volumen y conexiones que a veces rozan lo improbable. No competimos, colaboramos.
Criterio, intuición, sensibilidad… esto me recuerda otro ejemplo de los buenos. ¿Le preguntamos a ChatGPT si puede ayudarnos con una idea para Toyota en el día del Padre?

- ¿Nos gustan las ideas? Meh.
Intentemos usar el mítico “dale una vuelta”.

No, definitivamente no es el camino. ¿Qué tal si tiramos del talento creativo?

Voilà!
¿Cómo hemos conseguido que la IA consiga dar con un insight y desarrollar estas piezas que sí tocan los valores de la marca y conectan con el consumidor?
- No lo hemos conseguido. Lo ha hecho una dupla del equipo creativo que sí tiene criterio, intuición y sensibilidad.
- Hemos subido a Krea modelos de Toyota para entrenarlo y poder pedirle frontales de coches rasgados por impactos con columnas.
- Hemos incluido los copies creativos que explicaban la gráfica.
En definitiva, concebimos la IA como una extensión del equipo. Algo parecido a un asistente con muchísimo talento, pero que necesita que le marquen el rumbo. Porque sí, enfrentarse a todo esto puede abrumar: herramientas, procesos, modelos de trabajo… y al final, ninguna idea que valga la pena. Lo difícil no es usar IA. Lo difícil es usarla bien.
Principios para la creatividad con IA.
Para aprovechar la IA en la creatividad de marca, en Good Rebels seguimos cinco principios clave que orientan nuestro trabajo. Estos Principios para la creatividad con IA combinan lo mejor de la intuición humana con la potencia tecnológica, siempre alineados con la estrategia y la ética.

- Humano + IA, equipo imbatible. La IA no es un sustituto del talento humano creativo, sino un copiloto que amplifica nuestras capacidades. De hecho, en contextos como el ajedrez “centauro”, la sinergia humano+máquina supera a la IA o al humano por separado. Fomentamos la colaboración entre creativos y herramientas de IA en cada proyecto: el equipo humano aporta visión estratégica, empatía y conocimiento cultural, mientras la IA aporta velocidad de generación y análisis de enormes cantidades de datos.
- La estrategia manda. Antes de elegir cualquier herramienta de moda, es fundamental tener clara la estrategia de marca. La IA debe servir a los objetivos y a la voz de marca, nunca al revés. Partimos de la premisa “define qué quieres lograr; luego decide qué IA usar” – la tecnología es el medio, no el fin. La IA no arreglará una mala estrategia, solo la ejecutará más rápido. En resumen, una marca gana cuando la IA ejecuta una estrategia bien definida, no cuando la estrategia intenta adaptarse a la IA.
- Creatividad aumentada, no automática. La IA generativa acelera la producción de contenidos, pero carece de contexto cultural, sentido del humor o ironía local (¡al menos por ahora!). La creatividad aumentada pone a la IA como asistente incansable y al creativo como director con propósito: la máquina aporta volumen y velocidad; el humano aporta criterio, empatía y autenticidad.
- Experimentación constante. Trabajar con IA implica adoptar una mentalidad de laboratorio: probar, aprender e iterar de forma continua. La clave es la conversación: hay que aprender el nuevo “idioma” de los prompts para guiar a la IA, igual que entrenarías a un trainee creativo junior. Dedicamos tiempo a jugar con las herramientas porque sabemos que solo así descubrimos sus verdaderos alcances y límites. Esta experimentación nos enseña que los prompts importan, que probablemente necesitemos la interacción de varias herramientas para conseguir un resultado final o incluso que, en ocasiones, ninguna herramienta nos resultará útil para alcanzar el objetivo. Para las marcas, adoptar este principio significa fomentar una cultura de innovación continua: animar a los equipos a probar nuevas funcionalidades de IA, prototipar ideas con bajo coste y no temer al fallo. “Fail cheap, fail fast” ¿recordáis?
- Ética y autenticidad. En el entusiasmo por la innovación nunca perdemos de vista los valores. Un uso responsable de la IA siempre será una obligación. Lo que implica transparencia con la audiencia y respeto a los creadores originales. Respeto a la marca y a sus valores (como cuando hablamos de que no por ser un trend trendy debemos entrar en él a toda costa por conseguir unos buenos likes). Este compromiso ético es crucial para las marcas, ya que la confianza del consumidor está en juego. De hecho, casi un 90% de los consumidores quiere saber si una imagen ha sido creada con IA, evidenciando la importancia de informar sobre el uso de estas tecnologías. En la práctica, este principio implica establecer límites (p. ej., no generar contenidos que puedan engañar o ofender) y dar crédito o reconocimiento a la fuente cuando la IA toma inspiración clara de material existente. También significa asegurarse de que la voz de la marca sigue siendo genuina. En definitiva, ética y autenticidad.
En definitiva, principios interconectados que nos permiten innovar sin perder la esencia.
Un ‘Workjourney’ para no volvernos loquitos.
Nuestro “workjourney” con IA demuestra cómo los principios de creatividad con IA se materializan en cada paso: desde la concepción estratégica hasta la ejecución multicanal, la IA acompaña – que no sustituye – al talento humano. Herramientas como Midjourney, ChatGPT, Krea, Runway o ElevenLabs funcionan como extensiones del equipo creativo, multiplicando su capacidad pero requiriendo su dirección. Integrarlas no está exento de desafíos, pero abrazamos una filosofía de aprendizaje continuo para dominarlas y combinarlas éticamente. Al conectar todo este proceso con los principios iniciales, vemos una línea clara: la estrategia orienta qué hacemos con la IA, la colaboración humano-IA potencia las ideas, la experimentación nos hace innovar y mejorar, y la ética/autenticidad asegura que el resultado resuene genuinamente con las personas. Así, en Good Rebels practicamos lo que predicamos: una creatividad aumentada por la IA en la que confiamos para ir más lejos, más rápido y con mayor impacto, pero siempre con el alma rebelde y la inteligencia humana guiando el camino.
Pero, ¿cómo llevamos estos principios a la práctica en nuestro día a día creativo? Desde Good Rebels integramos la IA en el proceso creativo de forma transversal en 3 principales grandes áreas de experimentación:

IMAGEN.
La IA generativa visual permite transformar ideas en imágenes de forma casi instantánea, acelerando procesos creativos y multiplicando las posibilidades visuales de las marcas. Hoy, herramientas como Midjourney, Firefly, Krea, Everart o incluso ChatGPT hacen posible:
- Generar imágenes a partir de texto, convirtiendo descripciones en ilustraciones, fotografías o gráficos sintéticos que ayudan a visualizar conceptos, campañas o estilos sin necesidad de shootings ni ilustradores en la fase inicial.
- Construir moodboards y concept boards al momento, generando múltiples variantes de una idea para explorar rápidamente estilos, escenarios y enfoques creativos.
- Explorar y testear direcciones visuales, desde estilos artísticos (vintage, hiperrealista, surrealista…) hasta el look & feel de la propia marca, enriqueciendo los procesos de brainstorming visual.
Edición y retoque inteligente por IA, como relleno generativo, outpainting, upscaling o ajustes de color, luz y detalles, todo desde texto o con intervención mínima. - Asistencia en ideación visual y prompts: herramientas como ChatGPT se integran al proceso visual ayudando a construir prompts más eficaces y creativos para Midjourney o Krea. También sugiere estilos, metáforas visuales y referencias para convertir ideas abstractas en descripciones accionables por las IA visuales.
Todo esto aporta velocidad, versatilidad y volumen de opciones, permitiendo a los equipos centrarse más en curar y decidir que en producir desde cero.
Herramientas destacadas:
- ChatGPT (con DALL·E): permite generar imágenes directamente desde texto usando DALL·E. Además, es muy útil en fases de ideación visual: ayuda a construir prompts más eficaces, explorar estilos o convertir conceptos abstractos en descripciones visuales accionables por otras IAs generativas.
- Midjourney: líder en generación visual por IA, ideal para conceptualizar campañas y explorar territorios estéticos con detalle y estilo propios. En Good Rebels la usamos en fases iniciales para visualizar ideas de forma ágil y visualmente impactante.
- Adobe Firefly: integración de IA generativa en Photoshop. Permite modificar imágenes con texto, ampliar escenas y crear visuales consistentes con el estilo fotográfico de marca. Ideal para equipos de diseño que ya trabajan con herramientas Adobe.

- Krea.ai: pensada para creativos. Ofrece control avanzado sobre las imágenes generadas, entrenamiento rápido con referencias propias y mejoras de calidad. Muy útil cuando necesitamos consistencia visual en personajes, estilos o productos.

- Everart: alternativa emergente que destaca por su orientación a branding. Permite entrenar modelos visuales a medida con inputs de marca para generar creatividades coherentes con la identidad visual existente.

AUDIO.
La IA también está revolucionando la creatividad sonora. Hoy podemos generar locuciones profesionales, clonar voces, adaptar guiones a distintos idiomas o componer música original sin necesidad de estudios de grabación. Para marcas, esto supone más agilidad, personalización y versatilidad en vídeos, campañas globales o experiencias interactivas.
- Locuciones y voces sintéticas: generación de voces naturales y adaptadas al tono de la marca. Clonación de voces reales o uso de voces IA para narrativas, vídeos o anuncios.
Música original por IA: composición de piezas musicales únicas en distintos géneros y duraciones, sin recurrir a bancos genéricos ni licencias complejas. - Adaptación multilingüe con la misma voz: traducción automática y regrabación de locuciones en otros idiomas con la misma identidad vocal. Ideal para campañas internacionales.
Herramientas destacadas:
- ElevenLabs: una de las soluciones más avanzadas en generación de voz. En Good Rebels la usamos para crear locuciones realistas, clonar voces de marca y ajustar el tono emocional de las narraciones. Ideal para campañas que necesitan voz propia sin pasar por estudio.
- Suno & Udio: plataformas emergentes de IA musical. Permiten crear música desde cero en cualquier estilo: desde fondos emocionales hasta beats modernos para reels. Muy prácticas para acompañamientos, jingles o ambientaciones sin depender de bancos de sonido.
VÍDEO.
La IA está redefiniendo cómo se crean y editan contenidos en vídeo. Ya no se necesita un equipo completo de producción para animar una idea: hoy basta con una imagen y un prompt. Esto permite a los equipos de marketing explorar más, producir mejor y llegar antes:
- Generación de vídeo desde texto o imagen (text-to-video / image-to-video): herramientas como Runway o Pika permiten crear clips desde cero partiendo de una descripción. Muy útil para prototipar ideas, contenidos para redes o presentaciones sin necesidad de rodaje.
- Edición y postproducción inteligente: sustituir fondos, eliminar objetos, reiluminar escenas o reencuadrar formatos ya puede hacerse con comandos de texto. Esto agiliza enormemente el trabajo de postproducción.
- Animación de imágenes fijas: permite dar vida a visuales generados con Midjourney o Krea, convirtiéndolos en piezas animadas para campañas o contenidos dinámicos sin perder coherencia estética.
Herramientas destacadas:
- Krea: Además de imagen, permite generar secuencias breves en bucle (loop video) a partir de imágenes o prompts. Muy útil para animar personajes, crear fondos en movimiento o darle dinamismo a una escena estática.
- Runway: Referencia en IA para vídeo. En Good Rebels la usamos para convertir imágenes en vídeos, hacer ediciones inteligentes o crear visuales animados express para redes sociales. Ideal para contenidos ágiles y creativo
- Pika Labs: Especialista en generar animaciones desde descripciones textuales. Aporta velocidad y calidad razonable para storyboards, ideas visuales o piezas rápidas para social media.
Estrategia, humanidad y diferenciación en la era de la IA.
Hablo de la IA a mi madre y me ignora, pero luego me pide que le enseñe a pedirle a ChatGPT a cómo hacer un gazpacho de sandía, porque viene mi tía Mila a casa a cenar y quiere sorprenderle. Hace poco más de un año jugaba con mis amigos a darle conversación a “Chati” (que es como llamo cariñosamente a mi propio ChatGPT) mientras ellos me miraban con incredulidad y aseguraban que eso no les iba a servir en la vida; hoy les vacilo cuando de viaje le preguntan directamente que cuándo y por qué murió Cleopatra o cuando le piden recomendación del mejor cochinillo que hay en Madrid.
Hablo de IA también en el trabajo, evidentemente. Hablo mucho. Tanto que a veces la sueño. Pero es que estamos en una nueva etapa donde prácticamente todo el mundo (y especialmente las empresas) deberán adoptar de alguna forma la IA en sus procesos, del mismo modo que todas adoptaron Internet o las redes sociales en su día. La pregunta entonces ya no es si usarla, sino cómo o para qué usarla. La democratización es ya una realidad.
En lo que a creatividad respecta, paradójicamente, cuanto más accesible es la tecnología, más valor tiene la imaginación humana original. Si todo el mundo puede generar contenidos con IA, habrá una avalancha de mensajes genéricos y repetitivos. De hecho, algunos expertos advierten que la IA podría llevarnos a una “carrera creativa hacia el abismo” si se usa sin ambición, reduciendo la publicidad a fórmulas trilladas. La buena noticia es que no tiene por qué ser así: la misma herramienta que puede banalizar, puede usarse para innovar y sorprender. La diferencia reside en la mentalidad y el método con que la empleemos. Si la Industria (anunciantes y agencias) abraza la IA con afán de experimentación y novedad en lugar de conformarse con atajos fáciles, podremos elevar el nivel creativo global.
Para las marcas, esto significa que la IA debe incorporarse alineada a su propósito de marca y visión a largo plazo. No usar IA porque sí, sino porque aporta algo a la historia que contamos al cliente: quizás nos permite personalizar mejor la experiencia, o crear un contenido tan interesante que genere engagement, o estar presentes en la última tendencia cultural de forma auténtica. En todos esos casos, la IA está al servicio de la estrategia de marca, no al revés. Sí, no he dejado de insistir en ello en este artículo, pero es que es así: ya sea desde el humor de Domino’s, la innovación de Toyota o el espíritu rebelde de Tinder.
Mirando al futuro próximo, vemos a la IA cada vez más integrada: desde generar miles de variaciones de un anuncio para microsegmentación, hasta ayudar a los planners a simular cómo reaccionaría el mercado a cierta campaña. Incluso en la gestión del dato y automatización, la IA será crucial. Pero en ese entorno ultra-tecnológico, la creatividad diferenciadora será más importante que nunca para destacar entre tanto contenido. Por eso hablamos de creatividad aumentada: porque creemos que la creatividad (la de verdad, la que conmueve y genera valor de marca) no muere con la IA, sino que renace potenciada para quienes la sepan aprovechar.
En Good Rebels vemos esta etapa con entusiasmo. Nos consideramos, en esencia, rebeldes creativos que adoptan las mejores herramientas para romper moldes. Así como fuimos pioneros en transformación digital, ahora lo somos en abrazar la IA generativa. Incluso hemos creado una división especializada, Kuantik, para llevar la innovación en IA al siguiente nivel estratégico, aportando a nuestros clientes soluciones de marketing basadas en IA a medida. Esto complementa nuestra visión de agencia del futuro: aquella donde conviven expertos en datos, tecnólogos, diseñadores y storytellers, todos potenciados por inteligencia artificial en sus respectivas áreas.
Y esto, amigos y amigas, solo es el principio. O a decir verdad, ya no tanto.

