
Social listening y analítica: la combinación perfecta para el real-time marketing
24 octubre 2024

En un entorno digital en constante cambio, las redes sociales se han consolidado como el punto de encuentro fundamental entre marcas y usuarios. Sin embargo, encontrarse no es lo mismo que establecer una conexión significativa con la audiencia: las marcas deben ir más allá de la mera presencia y escuchar, entender el contexto y actuar con agilidad.
Para ello, hay que tener en cuenta las interacciones directas con la marca, donde las menciones pueden surgir de quejas, elogios o preguntas y donde la rapidez en la respuesta es vital para gestionar la reputación y construir relaciones sólidas con los usuarios. También debemos contar con que las marcas participen activamente en conversaciones relevantes, aprovechando el real-time marketing (RTM) para conectar con su audiencia en momentos significativos, como eventos culturales o trending topics.
Al integrar el social listening con estos enfoques, las marcas pueden no solo reaccionar, sino también anticiparse a las expectativas del público, convirtiendo cada interacción en una oportunidad para fortalecer la relación. Aquí es donde la combinación de social listening y analítica entra en juego, ayudando a las marcas a conectar con las necesidades e intereses reales de su audiencia para no pasar desapercibidas.
Pero, ¿qué es el social listening? Podemos guiarnos por su definición, “el proceso de analizar la conversación online sobre una marca y la industria para poder conocer mejor a la audiencia”. Sin embargo, el social listening es mucho más: es una escucha activa que analiza y busca entender qué se dice, de dónde viene, y cómo se puede aprovechar dicha situación. La clave está en entender cómo piensan los usuarios y ajustarte (¡y adelantarte!) a sus pasos.
Esto no se queda aquí, ahora veamos la otra cara de la moneda: la analítica. ¿Por qué es tan importante? De poco sirve escuchar si luego no analizas toda la información y te quedas en la superficie: debes tratar de encontrar patrones, tendencias, conexiones… y es aquí donde la analítica se convierte en tu mejor aliada.
Cuando combinas social listening con analítica, tienes la clave para…
- Entender comportamientos: Saber qué hace tu audiencia, cuándo y por qué. Con esto podrás afinar más tu tono en redes sociales y acertar más con el tipo de contenido que funciona. Todo ello te permitirá personalizar aún más tus campañas y productos.
- Cazar tendencias: Si estás al tanto de lo que la gente habla, puedes identificar esas pequeñas señales que indican lo que está a punto de volverse viral y aprovecharlo antes de que lo hagan otros.
- Medir el sentimiento: No solo se trata de cuántas veces te mencionan, sino de detectar el tono y la intención. Si pillas un comentario negativo a tiempo, puedes solucionarlo antes de que se vuelva un problema mayor.
Ya nos hemos apoyado en el social listening para poder conocer más a nuestro público objetivo, sus gustos y comportamientos en redes, y hemos identificado contenidos que se vuelven virales… ¡ahora toca pasar a la acción! Aquí es donde entra el real-time marketing (RTM): reaccionar rápido a lo que está pasando en el momento. Todos conocemos algunos de los ejemplos de RTM, aunque ahora no te acuerdes de ninguno. Te refrescamos este caso de RTM de Tinder, aprovechando la moda de ligar en Mercadona a las 19h.
O estos casos de Domino’s Pizza sacando contenido para sus redes sociales aprovechando el estreno de películas como Inside out 2, o Barbie.

De la teoría a la acción.
El marketing en tiempo real solo es posible si prestas mucha atención a lo que se dice en redes y actúas al instante. Hay que tener cuidado con los contenidos que van a destiempo porque la reacción del público puede ser contraria a lo que se esperaba, tan solo por publicar más tarde de lo que a la gente le gustaría.
Para hacer que esta combinación funcione, es importante tener un plan, y para ello debemos tener en cuenta algunos pasos:
- Monitorización en tiempo real: Hay muchas herramientas que te permiten saber qué está pasando con tu marca todo el rato, herramientas como Brandwatch o Hootsuite. Estar atento de las tendencias en los buscadores de las redes sociales como X o TikTok también te permitirá tener una visión más allá de tu marca.
- Escucha activa: No se trata solo de cuántas veces te mencionan. Fíjate en si el tono es positivo, negativo o neutro. Y si ves que algo no va bien (por ejemplo, muchas menciones negativas), actúa rápido para evitar que la situación se salga de control.
- Ser flexible con tu contenido: Con los datos que sacas de estas herramientas, ajusta tu contenido. Si algo no está funcionando o ves una nueva tendencia, replantea el contenido, y trata de subirte al tren a tiempo.
- El que no arriesga, no gana: Hacer un contenido de RTM no significa que automáticamente se mejore tu engagement o tu alcance. Habrá contenidos que funcionen mejor que otros. Hay que ser muy creativos e improvisar mucho y constantemente para poder conseguir buenos resultados.
- No perder de vista los valores de marca: La estrategia de comunicación de Ryanair o de Putos Modernos no funciona para todas las marcas, y es por eso que no debemos dejarnos llevar nunca por el contenido y ser fieles a los valores de la marca. No todo vale para todos.
¿Qué hace tan potente la combinación de analítica y social listening con el RTM? No tenemos una bola de cristal y es imposible ver con certeza el futuro. Pero, lo que sí podemos hacer es seguir de cerca a nuestros usuarios para detectar las oportunidades que nos presentan a tiempo. La combinación del social listening y la analítica te permite anticiparte y ser más proactivo. De esta forma, tu marca deja de comunicar solo lo que quiere decir, y empieza a hablar sobre lo que los usuarios quieren escuchar.
Así que, no, no es solo una moda. Ya sea para reaccionar ante una crisis, aprovechar una tendencia viral o simplemente estar más conectado con tu audiencia, esta mezcla es la clave para crear contenido relevante y fortalecer tu estrategia digital.

