Vivistitials la evolución de los interstitials

Social Media

Aún me sorprende que ciertas campañas sigan utilizando los intertitials como publicidad online. Es como si continuarán viendo la publicidad con ojos del siglo pasado. Un usuario no quiere que nada le moleste mientras navegue, ni le haga perder el tiempo en prestar atención a una publicidad que no ha solicitado y que se ha interpuesto en su camino mientras buscaba algo. Por ese motivo, es necesario que los que todavía creen en este formato, busquen alguna fórmula para actualizarlo a los tiempos que vivimos, que su intromisión sea algo que no moleste, y que al usuario le haga ser receptivo al mensaje. Y de ahí es de donde sale la idea de Jeffrey Rayport de los “vivistitials”, que serían acciones publicitarias centradas en facilitar las cosas al consumidor, atendiendo sus carencias de información, evitando incomodarle y adaptándose a su entorno.

Para hablar de lo que serían los vivistitials, Rayport usa el ejemplo del uso de unos monitores en los ascensores de las grandes oficinas para llevar algunos mensajes publicitarios (yo lo he visto en Madrid con pantallas colocadas en los espejos de los cuartos de baño de algunos locales de copas, y francamente llaman la atención por ver en qué consisten). No molestan, ya que las pantallas no incluyen sonido, y en un intervalo de tiempo en el que los usuarios del ascensor no hacen nada, consiguen que éstos presten su atención a los pequeños mensajes informativos. La ventaja reside en que la gente, a un momento en el que antes era difícil sacarle provecho, ahora sí se consigue, ofertándole cierta información que sí le puede resultarle interesante, y dándole sentido a un tiempo muerto en un ambiente de lo más inesperado. Además, el formato es nada intrusivo, no necesita de nuestro permiso, ni implica que se deje de realizar algo por prestar atención al mensaje. Es decir, y volviendo a la idea primera, es sacar aprovechamiento de un tiempo muerto.

Si pensamos en el modelo que se intentan establecer con la publicidad en ascensores y en cuartos de baños, y en los principios en los que se basa, comprenderos la equivocación que suponen hoy en día el continuar con los intertitials. En el fondo, se trata de seguir el modelo publicitario empleado por Google y los text ads, por poner otro ejemplo. E incluso, la posibilidad de, dependiendo en que zona nos encontremos, localizar la información, o relacionarlo con acciones sociales, entretenimiento o promociones propias de los locales u oficinas donde están colocadas las pantallas. Todos estos ejemplos equivaldrían a los vivistitials. Las agencias empiezan a tenerlo en cuenta cuando huyen de ideas representativas del marketing tradicional con el uso del marketing de guerrillas, el patrocinio de eventos diferentes, la publicidad en video juegos, los vídeos virales o las nuevas prácticas de publicidad online diferentes al pesado pop up, y siempre buscando la manera de lograr que el usuario, que es quien de verdad tiene ahora la sartén por el mango, le llegue el mensaje, sin que éste le incomode. Que se convierta en algo normal en su vida diaria.

Vía C4E news & trends

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