¿SEO para qué?

Analítica y Data Science

Buscar con Google restaurantes en chiclana Ey, ¿ya está claro lo que és SEO?

El trabajo SEO no es gratis. Seguramente el lector de eTC ya lo sabe, pero es lo que piensan muchas de las personas que contactan con las agencias y profesionales SEO.

– No tenemos presupuesto para SEM para PPC – dicen en pocas palabras.

¿Entonces, consideran que un proyecto SEO es más económico? ¿En qué se basan para pensarlo? Ah, sí, en que cuando recibes una visitas no pagas ni un céntimo al buscador, por lo tanto no se gastan dinero, si no se gastan dinero te sale gratis, si te sale gratis, es porque es gratis, si es gratis, el SEO no cuesta dinero.

Rápido, sencillo, de perogrullo. Base principal de todo el desconocimiento que el cliente demuestra cuando hablas, y hablas, y hablas, y vuelves a hablar con él.

No pasa nada, los compañeros que hacen un viral con una cámara digital, lo suben a YouTube y recibe 100.000 visitas en un mes saben perfectamente de lo que hablo. ‘Quiero un viral‘, pues coja una gripe, caballerete. También se puede aplicar a la analítica web, porque ‘como Analytics es gratis‘. Nada, no pasa nada, esto lo arreglamos entre todos. ¿O no va así?

Más madera, es la guerra,…

Con dinero o sin dinero, con recursos o sin ellos, contratando profesionales o en plan ‘hágaselo usted mismo’, el objetivo es posicionarse lo más alto posible para un conjunto de términos relacionados con la marca, producto o servicio. Un conjunto de términos. No una lista de 15 ó 20, mucho menos posicionarse por ‘telefonos móviles’, olvidando la enorme combinación de términos que traen visitas a una web. ¿Cuanto costaría competir por un solo término? ¿Qué tal ‘hoteles’? ¿o ‘cursos’?

Seamos serios en un proyecto SEO. La gente emplea términos sorprendentes en sus búsquedas en internet. Es divertido hacer la prueba: abres Google y escribes, despacito, en la barra de búsquedas:’como’, y luego: ‘puedo’… basta, deja de escribir, mira las búsquedas sugeridas. Esas búsquedas son algunas de las que más se hacen normalmente en Google. Ya lo ves. Un amigo SEO lo define con gracia: ‘la gente está muy trillada’, dice, ‘¿no ves lo que buscan? Están de atar‘.

Un proyecto de posicionamiento es para un grupo de términos, empezando por uno cortito, de unos 15 a 30 términos, ampliando a todas las posibles combinaciones, añadiendo artículos y preposiciones (en, para, de, con), con singulares y plurales, sin olvidar todos sus productos o servicios y sus posibles combinaciones y variaciones, y todo lo que tenga relación con los anteriores, hasta alcanzar unos pocos cientos de términos a posicionar.

Más madera, es la guerra, de verdad…

Ahora es cuando hay que decidir si se hace SEO o no. Porque en tiempo o dinero, o en ambos aspectos, va a costar conseguir resultados. Cojamos esa lista de términos, llamamos a los compañeros que hacen SEM (perdón) PPC y que hagan una propuesta de coste para estos términos. Que incluyan el tráfico estimado mensual en función de la inversión en la campaña. Hay que multiplicarlo por los meses que se quiera estár patrocinando resultados, pero como mínimo deberían ser 6-10 meses.

Dividimos el importe final entre el precio por hora que nos cuesta el SEO (precio hora del profesional, si lo contratamos; del becario, si lo encargamos a uno de estos; precio hora de nuestro trabajo, si optamos por hacerlo por nosotros mismos, en plan ‘hágalo usted mismo’).

El resultado de la división es el número de horas que hay que dedicarle al SEO, pero horas reales, de trabajo duro haciendo cosas para el posicionamiento. Si vemos que no haremos lo que se exige (informe SEO interno, externo, linkbuilding, linkbaiting, etc.) en ese tiempo, es mejor no seguir. Es mejor abandonar la batalla SEO antes de perder vidas en el intento.

Es mejor llamar al experto en PPC, darle el dinero y que consiga las visitas prometidas. Pasados los 6 meses, con los beneficios obtenidos del PPC (más le vale al experto conseguir beneficios) plantee otra batalla SEO con un escenario diferente. Esto es una guerra, y se libran muchas batallas.

Más madera, es la guerra, de verdad, contra todos.

Si se decide por pelear, lo primero es conocer al enemigo. Es muy fácil, están todos esperándonos, basta con hacer una búsqueda en Google, Yahoo! o Bing y mirar los 30 resultados de la competencia a los que queremos superar. Si no se ve con fuerzas para todos, escoja solo Google y mire a sus 10 competidores. Esos son la infantería. Detrás hay otros cientos de resultados a desplazar. Caballería, tanques y aviación. Esto es una batalla por el posicionamiento.

El objetivo SEO es estar primero, todo resultado por detrás de la posición 30 vale para poco, o para nada. La diferencia de visitas entre un resultado y el que le sigue es de 4 a 1. En ocasiones más; en algunos raros casos, menos.

Todos los demás resultados de la página son competencia, y los que no se ven porque están detrás, también son competencia. Todo lo que nos es una página mía es competencia directa por las visitas.

Sí, contra él también.

¿Quién es él? Está claro, ¿no? Google. Google también es competencia SEO, el peor de los enemigos, el que más soldados tiene, el que mejores armas utiliza, el dueño del campo de batalla, el que cambia las reglas, el que no sigue ninguna regla. El amo de la pelota. El de ‘no me toques las narices o te meto un rayo que te parto por la mitad‘.

De los 37 resultados que aparecen en Google para la búsqueda ‘restaurantes en Chiclana‘, Google pone 27, los otros 10 son resultados orgánicos SEO. Pero las visitas que podemos recibir por esa búsqueda compiten, por un lado con otros 10 resultados naturales u orgánicos, y por otro con los 27 que pone Google. Divide y vencerás.

Sin dinero, y sin armas, solo queda luchar en el campo de batalla más adecuado, o el menos doloroso. Hay que descartar competir con los 10 resultados patrocinados. Esos juegan en otra liga y no tenemos equipo (dinero) para competir. Sin dinero para SEM, perdón otra vez, para PPC, jugamos en segunda.

NOTA: Ahora es cuando los expertos en PPC se ríen sutílmente de los SEOs.

El SEO es para todo lo demás

Las reglas para el posicionamiento en mapas (resultados de Local Search o Maps) no están claras, no hay árbitro, se pueden hacer trampas, pero si te pillan: roja y expulsión directa.

El posicionamiento entre las imágenes es más sencillo, las normas están escritas en docenas de blogs, pero si clican ahí es posible que estén más interesados en la foto que en el producto en sí mismo. Lo mismo aplica a vídeos. Ojo: sencillo no es equivalente a fácil.

El SEO es para ponerse por encima de los 10 resultados orgánicos, donde quiera que pueda quere poner Google ese resultado, arriba del todo o a mitad de página.

Ya lo dije, hace falta más madera, porque esto es la guerra, de verdad, contra todos. Y también contra Google.

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