Sencillez y precisión o cómo hacer un buen gráfico que no dañe la vista

Diseño


El objetivo principal de un buen gráfico es mostrar los datos con claridad y rigor. Las representaciones gráficas pretenden: comunicar un mensaje o presentar grandes cantidades de información de forma compacta y fácil de entender. Se trata de revelar los datos descubriendo las relaciones de causa-efecto para conocer su comportamiento y prever tendencias.

Con ellos, también buscamos controlar la evolución de las variables de forma periódica (ventas, presupuestos) y, por ello, es importante la construcción del gráfico y elegir cuál es el adecuado para cada contexto.

Realizar un buen gráfico no suele ser tarea fácil y no hay una receta infalible para hacerlo correctamente. Pero, tenemos una serie de preguntas que nos deberíamos hacer siempre antes de elaborarlo:

  • ¿Para qué queremos hacer el gráfico? ¿Vamos a recoger datos cuantitativos o cualitativos?
  • ¿Qué gráfico representa mejor lo que queremos?
  • ¿Deseas ?comparar elementos, mostrar tendencias temporales o analizar relaciones entre los datos?
  • ¿Realmente necesitamos un gráfico? A veces, para pocos datos, una tabla e incluso una frase ?puede ser más clara.

Posteriormente, y antes de presentarlo, debemos evaluarlo: ¿funciona nuestro gráfico? Por muy bonito que parezca si no cumple el objetivo que nos ?habíamos planteado anteriormente habremos fracasado a la hora de hacerlo.

Un buen gráfico estadístico debe:

No es apropiado utilizar gráficos cuando los datos son muy dispersos, no tienen ninguna variación o tienen muy pocos valores.
Son varios los autores que han teorizado sobre cómo han de hacerse buenas representaciones, como Leland Wilkinson que en su libro “La gramática de los gráficos” fija los elementos que no pueden faltarles:

  • Datos.
  • Transformaciones que se aplican a los datos (promedio, porcentaje…)
  • El marco, la selección de las variables que queremos representar.
  • La escala, la transformación geométrica de la gráfica (logarítmica, lineal, exponencial)
  • Coordenadas.
  • Grafo (elementos a dibujar: puntos, rectángulos, etc.)
  • Atributos estéticos (color, saturación, tramas…)
  • Las guías: ejes, leyendas y título del gráfico.

A menudo, sin darnos cuenta, abusamos de las guías y los atributos estéticos. En las leyendas etiquetamos de forma ilegible y cometemos otros fallos que hacen incomprensible nuestra información para el lector.

En este sentido, el estadístico estadounidense Edward Tufte definió el concepto datos/tinta como la división entre la tinta empleada en los datos y la tinta total del gráfico. Se trataba de saber cuánta tinta que no pertenece a los datos podemos borrar sin que se pierda información. En el siguiente gráfico podemos ver cómo eliminar la tinta del fondo y las líneas de corte, así como la leyenda esclarece la información y mejora su lectura:

Ejemplo Datos/TInta

Ejemplo Datos/TInta de Tufte

Tipos de gráficos, ¿cuál usar para qué?

  • Gráfico de barras: se utiliza para comparar magnitudes de varias categorías, para ver la evolución de éstas en el tiempo o para ambas cosas. Un representación de barras bien hecha tiene que codificar las barras de una misma serie de datos, utilizando siempre la misma escala, colores, texturas y formas. Pueden ser gráficos de barras agrupados o apilados. En los primeros, es importante separar cada grupo de los demás y, en los segundos, se debe poner en la parte más baja los valores que varían menos para que se perciban bien las diferencias con los demás.
  • Gráfico lineal: muestra cambios graduales en los datos, identifican tendencias y son los mejores para apreciar la evolución de una variable. Con ellos se puede resumir la relación entre dos tipos de variables y establecer la dependencia que tiene la una de la otra. Este tipo de gráficos no se utilizan para datos cualitativos ni cuando hay muy pocas cifras o en ellas no hay apenas variación o tendencia.Cuidado también con añadir muchas tendencias lineales haciendo incomprensible lo que realmente queremos reflejar.
  • Gráfico circular: se trata de mostrar los datos a través de un círculo dividido en varias partes que identifica porcentajes diferentes de un total. Hay que evitar poner este tipo de gráficas en 3D ya que distorsionan la información original y no se aprecia el verdadero valor de los datos. El uso de estas gráficas se aconseja, sobre todo, para datos categóricos (edad, género, altura…) y siempre que no se incluyan más de 6 categorías o se puedan agrupar en una clasificación más amplia. Ejemplo de un gráfico circular que habría que modificar:
Circular

Gráfico circular en 3D en el que no se aprecian las proporciones.

Los atributos estéticos como colores, tramas, efectos en 3D, a menudo se utilizan abusivamente. Colores muy saturados, con patrones de gran contraste y la densidad, distraen la atención de lo que realmente importa, las variables.? Un buen diseño de un gráfico es el que nos ayuda a comprender los datos aunque pase desapercibido los colores y la estructura, no como sucede en el siguiente, donde hay una saturación de datos y de colores:

Gráfico

Gráfico con colores saturados. Imagen de mkandlez en Flickr.

Para hacer un buen gráfico se necesita práctica y la capacidad de ponerse en el lugar de la persona que va a ver el gráfico. Este puede ser el más bonito del mundo y no servir para nada si no conseguimos transmitir con él una idea y una información relevante.

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