Más allá de los formatos: cultura, ideología y narrativas que definirán el social media en 2025

David Rollán y Carmen del Campo

23 enero 2025

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Siempre es divertido jugar a ser Nostradamus, sacar la bola de cristal e intentar predecir el futuro. El entorno del social media refleja cada vez con mayor fidelidad los cambios que se producen en el mundo a nivel sociopolítico y económico, dejando atrás ese tiempo primigenio en el que estos rincones de internet parecían un refugio de la realidad.

Sin duda, en 2024 la evolución de las redes sociales ha dado mucho de qué hablar… Las polémicas de Elon Musk, Threads vs. X, Meta y su nueva política de usuario, el auge de LinkedIn, la tiktoficación de las plataformas tradicionales, etc. Pero hoy no venimos a hacer un repaso de todo lo que ha pasado este año, sino a contarte qué tendencias van a romper de nuevo los esquemas de las redes sociales en 2025.

Abróchense los cinturones, porque vienen curvas…

1. Evolución de las redes sociales.

Meta: Instagram y Facebook.

En 2025, Facebook sigue enfrentándose al desafío de ser «la gran olvidada». Aunque ha perdido usuarios y su engagement continúa en declive (informe Metricool), mantiene su posición como una de las plataformas con mayor tráfico, sobrepasando los 3.000 millones de usuarios activos mensuales. En España, destaca su fuerte presencia en el segmento de usuarios de 40 a 64 años, que representan el 50% de su base. Para tratar de seguir siendo relevante,  la plataforma, siguiendo el ritmo de otras redes, ha apostado por el video y los reels como forma de revitalizar las interacciones. Ahí es donde están poniendo el foco las marcas que cuentan con presencia en la red, donde el alcance sigue siendo masivo. 

Recientemente Zuckerberg anunció cambios en las políticas de fact checking de Instagram y Facebook, siguiendo el ejemplo de X en el pulso de las tecnológicas contra las regulaciones gubernamentales.

En paralelo, Meta se enfoca en el futuro, apostando por el metaverso como el próximo paso en la evolución digital. Su objetivo es crear un entorno donde el contenido se adapte a cada usuario, abriendo paso a productos como Movie Gen y la realidad aumentada de los Meta Quest. Estas herramientas prometen una nueva dimensión con experiencias más inmersivas y personalizadas.

La batalla cultural y estética.

A pesar de que TikTok e Instagram comenzaron como propuestas opuestas en cuanto a la forma de creación y consumo de contenido, a lo largo de los años se han ido acercando más. Aunque Instagram sigue manteniendo la estética cuidada y aspiracional, está apostando más por un look auténtico y natural: el feed de Reels ahora se llena de momentos cotidianos, más reales y menos filtrados, abrazando una narrativa menos curada, en un intento por conectar de forma más directa con la audiencia, algo que TikTok ya venía liderando hace tiempo con su espontaneidad y tendencias virales que evolucionan a velocidad récord. 

Esta retroalimentación ha desembocado en dos propuestas de valor que a pesar de haber sido, en sus inicios, radicalmente opuestas, son cada vez más similares.

Y es que las redes están en constante evolución y, por ello, es esencial que las marcas sepan adaptarse a nuevas dinámicas, incluyendo la optimización SEO de sus vídeos y la adopción de formatos variados como vídeos más largos y storytelling interactivo.

Mientras tanto, TikTok se consolida definitivamente como mucho más que una plataforma de vídeos. Se ha transformado en un motor de búsqueda cultural. Ahora es una fuente de información auténtica, un «place to be» donde se generan movimientos y los usuarios buscan no sólo tendencias, sino también consejos, recomendaciones y contenido educativo.Esta evolución va de la mano con el aumento de los contenidos más largos, una tendencia que seguiremos viendo en 2025. 

Además, apuesta por la integración del comercio electrónico a través de TikTok Shop, creando un ecosistema completo que conecta la compra con la experiencia de contenido, lo que redefine cómo consumimos, interactuamos y compramos en las plataformas sociales.

Mientras tanto, TikTok enfrenta un futuro incierto en Estados Unidos. Tras su veto exprés de 14 horas, revocado por una orden ejecutiva de Trump, surge la pregunta: ¿quién será el comprador de la filial estadounidense para permitir que la plataforma siga operando?  ¿Comprarán ByteDance, Elon Musk o MrBeast, como se ha especulado? ¿Se unirá Meta a la puja o llegará un nuevo player? Algunos usuarios han comenzado ya a migrar hacia Rednote,otra app alternativa de origen chino, que acoge a los usuarios norteamericanos en un choque cultural tanto en forma como en contenido.

La toma de posesión de Donald Trump, rodeado de los CEOs de las grandes tecnológicas, es la mayor muestra de la nueva era que comienza ante nuestros ojos. La cristalización de la influencia y el poder de las redes ya visible dentro de las instituciones de la mayor potencia económica. Veremos si Europa persiste en su tónica o será la próxima en seguir este camino.

X, Threads o Bluesky: ¿qué plataforma liderará?

Un CEO muy político.

El espíritu del viejo oeste que se percibía en los orígenes de Twitter, ese limitado a 140 caracteres, ha desaparecido. Ahora, afloran los bots y usuarios que tratan de explotar la monetización del blue check. Ese antiguo páramo, sin ley ni identidad, se está convirtiendo más en una herramienta de propaganda y un canal de información, más que una red conversacional ¿Cuántos seguimos esperando con nostalgia  que vuelva el pájaro y los favs cual preso con síndrome de Estocolmo?

Como comentamos hace poco, tras la adquisición de Elon Musk, las decisiones estratégicas de la plataforma han polarizado a usuarios y anunciantes. La retirada de medios tradicionales y las tensiones políticas han puesto en jaque su posición como referente de la información inmediata sin filtrar.

A río revuelto…

Esta refriega abre brecha en un nicho que hasta ahora no tenía competencia. Threads y Bluesky emergen como alternativas que buscan conquistar a los desencantados. Bluesky experimentó un auge tras las elecciones estadounidenses, atrayendo a quienes valoran una red descentralizada y menos contaminada por influencias corporativas o políticas, presenta ahora una alternativa a la que cada vez más usuarios y medios se están sumando. 

Una respuesta de auxilio en Internet a las ya cotidianas polémicas que rodean a la plataforma de Elon Musk, con críticas hacia su sistema de censura y los cambios promulgados en el algoritmo para favorecer contenidos de dudosa veracidad. Pese a  su nombramiento como DOGE, las últimas opiniones y novedades de X están empezando a generar también asperezas dentro de la propia alt right estadounidense.

Esta lucha no solo está redefiniendo el futuro de las redes sociales, sino también su papel en la difusión de información veraz, lo que impacta directamente en la credibilidad del contenido para los usuarios.

Dilemas y retos de las plataformas emergentes.

Ha sido un comienzo prometedor para Bluesky, aunque su despegue haya sido más lento en comparación con Threads, que inicialmente tuvo un gran impulso, pero terminó perdiendo fuerza. Ahora se beneficia de la disputa política que parece generar la presencia en X, después de que varios medios de enfoque progresista y liberal abandonaran la red de Musk. Esto ha convertido el debate entre redes en una aparente batalla ideológica. ¿Le pasará factura, frenando su crecimiento? 

Eso sí: abandonar el barco de X buscando encontrar en las nuevas alternativas el Twitter “de antaño” sigue siendo utópico. Más que como un reemplazo, optamos por ver el auge de Bluesky y Threads como un momento de eclosión en el ecosistema de las redes sociales Lo que ahora parece una competición  puede ser una oportunidad para nuevos comienzos y quién sabe si también formatos.

X aspira a convertirse en una app “todo en uno”, una especie de centro multimedia más amplio, diluyendo cada vez más su identidad original, (y perdiendo cada vez más usuarios por el camino que vagan buscando refugio). Bluesky bien podría crecer como ese refugio para comunidades de nicho, aunque aún debe demostrar si su apuesta por la descentralización puede escalar sin comprometer su esencia. Y Threads tendrá que redefinir su propuesta de valor si quiere evitar convertirse en un apéndice irrelevante.

LinkedIn: El ‘place to be’ en 2025.

LinkedIn ha dejado de ser una plataforma de nicho reservada para marcas más corporativas o de corte B2B para convertirse en un canal estratégico, incluso para marcas nativas de las redes sociales y claramente dirigidas a audiencias más jóvenes, como Nude Project (para cuyos fundadores Linkedin es “el futuro de la comunicación”).

Y es que la plataforma está evolucionando hacia un modelo centrado en formatos más dinámicos, como el vídeo, y un lenguaje más accesible para conectar con audiencias amplias. 

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Un giro de guión que plantea un desafío para marcas y creadores, que deberán adaptarse a este cambio sin diluir la identidad diferencial que hace de LinkedIn la plataforma líder en el ámbito profesional: el contenido largo y experto. 

Con él se han abierto las puertas de la creatividad, hacia una diversidad de ideas y contenidos que, hasta hace poco, eran impensables en un espacio donde predominaba la corrección política. Cada vez veremos menos perfiles hablando de los beneficios de levantarse a las 5 de la mañana y citando a premios Nobel, y más a grandes directivos que comparten clips de streamers y otras figuras de internet, buscando ilustrar sus ideas de forma más directa y cercana.

Las nuevas audiencias están introduciendo un humor y autenticidad que antes parecían fuera de lugar en la plataforma. Aunque aún de forma limitada, están demostrando que, cuando se usan con criterio, pueden ser herramientas poderosas y disruptivas.

El futuro de LinkedIn dependerá de equilibrar su esencia profesional con esta apertura hacia la democratización de la creación de contenido. La plataforma experimentará un auge en términos de contenido, inversión y audiencias. Las empresas que comprendan esta tendencia y, además promuevan la publicación de sus empleados y directivos, fomentando su voz y potenciando el advocacy, estarán mejor posicionadas para liderar este cambio.

2. De novedad a imprescindible, el presente de la IA.

La integración de la inteligencia artificial es ya un factor clave en esta evolución, pues no solo optimiza la creación de contenido, sino que permite experiencias más personalizadas. 

En 2025, las herramientas de inteligencia artificial se generalizarán llegando a públicos más amplios. Ya no son un lujo de creadores, sino una extensión natural de la creatividad. Las barreras de entrada desaparecerán, multiplicando la producción de contenido y, con ello, la necesidad de destacar en un océano cada vez más saturado de información. 

La reciente incorporación de Grok en X inundó la plataforma con memes e imágenes generadas por esta herramienta, demostrando cómo el fácil acceso e integración de la IA de forma nativa en las plataformas modifica sustancialmente el comportamiento de los usuarios y, por ende, el contenido de la red social. 

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Al momento de la publicación de este artículo, el Australian Open de 2025 apuesta fuertemente por soluciones igual de innovadoras: incorporando narraciones con IA de los partidos, y por conflictos de derechos de imagen, uso de realidad aumentada con avatares animados para transmitir sus partidos en plataformas.

En este sentido, la inclusión de los agentes basados en IA se perfila como el siguiente gran avance en 2025. Todas las grandes tecnológicas están desarrollando su propio modelo, como comentábamos recientemente en Rebel Intel.

Su gran complemento serán las interfaces cerebro-computadora (BCi). Tecnologías como las gafas inteligentes de Meta (Ray-Ban Stories) son una realidad en la integración natural entre lo digital y lo físico. Aunque todavía son una curiosidad lejana para el gran público, tienen el potencial de revolucionar la forma en que consumimos contenido y nos relacionamos con el entorno. ¿Qué posibilidades abre en gamificación y contenidos interactivos? Recordemos aquella fiebre del verano de 2016 con Pokémon Go, un acercamiento de la realidad aumentada por primera vez para muchos. ¿Será el año en que dejen de ser una curiosidad excéntrica para convertirse en el regalo deseado por todos?

3. Cultura digital que trasciende a cultura.

El digital no solo se consume; se crea y se transforma. Internet no solo refleja la cultura, también la modifica y da forma a nuevas realidades de forma bidireccional: lo que compartimos en línea regresa a nuestra vida diaria. El auge del término brainrot, nombrado como palabra del año por Oxford , es el ejemplo más tangible, o el movimiento Booktok que sigue impulsando la lectura y las librerías.  

En un mundo digital donde cuesta más destacar, algunas marcas, especialmente en el sector del lujo, han visto devaluada su exclusividad al abrirse a nuevos públicos.  Surgen dos tendencias, una revalorización de la experiencia física, entendida como un símbolo de autenticidad. Marcas como Miu Miu apuestan por reducir su presencia en plataformas digitales, inclinándose hacia el enfoque contrario: crear experiencias tangibles que conecten a sus consumidores en la vida real. En un mundo crónicamente online, conectar en la vida real es una forma propia del lujo.

Podemos encontrar el camino opuesto en el mismo sector, con Loewe, con su fuerte presencia en redes como Tiktok, y colecciones que apelan a conexión con el mundo digital y los videojuegos. Ambas, marcas revalorizadas notoriamente los últimos años, y peleandose dentro del top de las más valoradas por el puesto más alto.

4. Vuelta a la narración.

Al igual que Anton Ego cuando se enfrenta al sabor de su infancia, todo indica que en 2025 volveremos a lo esencial: la narración. Los vídeos largos y cuidados resurgen, con YouTube emergiendo nuevamente tras su letargo y tantear con los shorts. El retorno al formato largo no es solo una respuesta a la necesidad de contenido más profundo, sino también a una generación que busca reconectar con la narración auténtica.

Los core trends —como “hopecore”, “corporatetok” y “nostalgiacore”— no han parado de crecer en los últimos meses,. Cada una crea su propio lenguaje, estética y estilo, ofreciendo un espacio inclusivo donde cualquiera puede unirse, explorar e incluso co-crear. Las marcas deben integrarse en estos espacios con naturalidad, interactuado también en comentarios, uno de los grandes puntos a explotar en 2025.

Ibai, Illojuan y Pokimane (Imane Anys) son solo algunos de los que ya han anunciado su regreso a esta plataforma, apostando por producciones más cuidadas y extensas, dejando atrás los streamings en Twitch o TikTok y los reels. Sea en YouTube u otras plataformas, las historias profundas y bien construidas tomarán protagonismo, desafiando la inmediatez y el doomscrolling.

Marcas, creadores, agencias… todos nos preguntamos, ¿qué será lo próximo? ¿Cómo encontraremos aire fresco en este entorno saturado? ¿En qué cesta ponemos los huevos? Nuestro compromiso está en que las marcas logren adaptarse a este ritmo. Y tú, ¿estás preparado para lo que se viene en 2025?