Diseño adaptativo: creando experiencias personalizadas en tus activos digitales

Kike Valdenebro

1 febrero 2024

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El mundo digital es un lugar diverso, poblado por una gran variedad de usuarios con necesidades y preferencias igualmente variadas. En este entorno, el diseño adaptativo se ha convertido en una estrategia esencial para crear productos digitales verdaderamente efectivos, generando experiencias a medida de las necesidades individuales de los usuarios.

First things first: ¿qué es el diseño adaptativo?

El diseño adaptativo es un enfoque de diseño digital introducido en 2011 por el diseñador web Aaron Gustafson en su libro Adaptive Web Design: Crafting Rich Experiences With Progressive Enhancement

Aunque en un inicio el término se refería principalmente a la distribución de elementos óptima para cada dispositivo y tamaño de pantalla, hoy en día el concepto se ha ampliado y hace referencia  al enfoque de diseño que se centra en la personalización de las experiencias digitales, utilizando datos y tecnologías avanzadas para adaptar la interfaz, el contenido y las funcionalidades de un producto digital según el usuario específico que lo está utilizando.

¿El objetivo? Generar una experiencia de usuario realmente única, ya que si logramos que sientan que el producto digital está diseñado específicamente para ellos, podría aumentar su satisfacción, retención y fidelidad, generando además un impacto positivo en los resultados comerciales, al dirigir contenido y productos específicos al grupo de usuarios acertado

Segmentación de usuarios: conociendo a tu audiencia.

Ya hemos comentado que las necesidades y preferencias de los usuarios varían significativamente. En este contexto, la segmentación es una parte fundamental del diseño adaptativo, ya que implica dividir a la audiencia en grupos con características similares para ofrecer experiencias altamente personalizadas. 

¿Cómo hacer esa segmentación? De forma muy similar a como lo hacen las plataformas de redes sociales, como Meta. Más allá de la edad, el género y la ubicación geográfica, podemos tener en cuenta los intereses, el historial de navegación y el comportamiento del usuario en la aplicación o el sitio web.

Sabemos que, en redes sociales, un usuario que interactúa más con publicaciones relacionadas con deportes verá más contenido deportivo en su feed, mientras que otro que prefiere contenido de moda verá publicaciones relacionadas con esta. La idea es llevar la misma dinámica al diseño de activos digitales, garantizando que la experiencia en la plataforma sea relevante y atractiva para cada usuario. 

Para ello, será fundamental reforzar tu aproximación a los datos. A través del seguimiento y análisis de la actividad del usuario, identificaremos patrones y tendencias, permitiendo la personalización de la interfaz, la recomendación de contenido relevante y la adaptación de flujos de trabajo. 

Machine Learning y algoritmos: tomando decisiones inteligentes.

En este contexto, el Machine Learning (aprendizaje automático) y los algoritmos desempeñan un papel fundamental en el diseño adaptativo al permitir la toma de decisiones inteligentes basadas en datos en tiempo real. ¿Cómo?

  • Identificando patrones y tendencias ocultas. Por ejemplo, en e-commerce, un algoritmo puede identificar que ciertos usuarios tienden a buscar productos relacionados con la tecnología, lo que permite recomendar productos relevantes de manera proactiva.
  • Fomentando la optimización continua de la experiencia del usuario para garantizar que sea cada vez más precisa y satisfactoria con el tiempo.
  • Permitiendo las recomendaciones a medida. Una estrategia clave para plataformas como Netflix, Spotify y Amazon, que analizan el historial de interacción del usuario y ofrecer contenido, productos o servicios que se ajusten a sus gustos y preferencias individuales.

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Abordando los desafíos éticos y de privacidad.

No hay duda de que apostar por el diseño adaptativo puede suponer grandes beneficios. Ahora bien: también plantea desafíos éticos y de privacidad que debemos tener en cuenta. 

En última instancia, una experiencia realmente personalizada es también respetuosa con la privacidad de los usuarios, y la gestión del consentimiento será clave para lograr ese equilibrio. Esto implica explicar qué datos se recopilan, cómo se utilizan y cómo su uso puede beneficiar a los usuarios, pero también garantizar que los usuarios tienen el control sobre su propia información, permitiéndoles detener la personalización en cualquier momento.

Además, es crucial abordar una consideración ética relacionada con las decisiones algorítmicas, ya que estas pueden desencadenar sesgos y discriminación hacia colectivos minoritarios. El diseño adaptativo es también inclusivo. Por ende, es esencial que las empresas realicen auditorías periódicas y ajusten regularmente sus algoritmos con el objetivo de prevenir resultados injustos.

¿Qué técnicas podemos utilizar para implementar el diseño adaptativo? 

Estas son algunas de las formas en las que el diseño adaptativo se manifiesta en la práctica: 

Recomendación de contenido.

Utilizar algoritmos de aprendizaje automático en los que las aplicaciones y sitios web puedan analizar el historial de navegación y el comportamiento del usuario para ofrecer sugerencias personalizadas. Por ejemplo, servicios como Netflix y Amazon utilizan esta técnica para recomendar películas, series y productos que se ajusten a los gustos de cada usuario.

Interfaz de usuario personalizada.

Ajustar elementos visuales y funcionales según las preferencias del usuario. Esto puede incluir la disposición de elementos en la pantalla, la elección de colores y fuentes, y la priorización de funciones específicas. Por ejemplo, un sitio web de noticias podría permitir a los usuarios personalizar su página de inicio para mostrar categorías de noticias de su interés principal.

Contenido dinámico.

La personalización también se puede aplicar al contenido en tiempo real. Esto implica mostrar contenido dinámico en función de las acciones y preferencias del usuario. Un ejemplo es la publicidad personalizada, donde los anuncios se adaptan en función de las búsquedas recientes o el comportamiento del usuario en línea. Servicios como el que ofrece Amazon a través de AWS nos permiten integrar este tipo de personalización dinámica en nuestros productos digitales.

Flujos de trabajo adaptativos.

En aplicaciones empresariales y plataformas de software, los flujos de trabajo pueden personalizarse para adaptarse a las necesidades del usuario. Por ejemplo, un sistema de gestión de proyectos puede mostrar tareas y características específicas según el rol y las preferencias del usuario en un equipo.

¿Y después qué? El futuro del diseño adaptativo.

A medida que la tecnología sigue avanzando, el diseño adaptativo continuará evolucionando redefiniendo el estándar experiencial de los usuarios. 

Ya estamos viendo bastante adaptación contextual, con activos digitales que utilizan sensores y parámetros como la ubicación y la hora del día para adaptar la experiencia del usuario de manera más precisa. Por ejemplo, muchas apps nos saludan con un “Buenos días” si es por la mañana, y una aplicación de mapas podría mostrar restaurantes cercanos durante la hora de la comida y eventos culturales por la noche.

Pero el diseño adaptativo irá un paso más allá, hacia la personalización en tiempo real, que permitirá, por ejemplo, a una aplicación de noticias ajustar su contenido en función de la última hora o de los temas que el usuario esté explorando en ese momento. Del mismo modo, una plataforma de gestión de activos financieros podría adaptar el diseño de un dashboard en función de acontecimientos que están ocurriendo en ese momento y que impactan en la valoración de los mismos.

Además, el diseño adaptativo no se limitará a apps o sitios web, sino que se extenderá a una variedad de dispositivos y canales, como asistentes virtuales, o dispositivos IoT (Internet de las cosas), generando una experiencia coherente en todos los puntos de contacto. En ese contexto, cobrará protagonismo la integración de la realidad aumentada (RA) y la realidad virtual (RV), que, más allá de generar experiencias a medida, nos permitirá diseñar activos digitales inmersivos. 

Sin embargo, no tenemos que esperar a la democratización de este tipo de tecnologías para ponernos manos a la obra. El diseño adaptativo es ya una realidad, y las empresas que empiecen a construir la infraestructura necesaria desde ya —a nivel de datos y tecnología— tendrán una ventaja competitiva. Eso sí, siempre siendo conscientes de que la utilización de algoritmos debe supervisarse para evitar sesgos, y  teniendo en cuenta la importancia de cuidar la privacidad de los usuarios. 

En Good Rebels, apostamos por este enfoque multidisciplinar en el diseño de activos digitales. Combinando nuestras capacidades en diseño, analítica web, performance y CRO, podemos acompañar a tu marca en el fortalecimiento de tus activos digitales, entendiendo el diseño adaptativo en su triple vertiente: personalización, inclusividad y privacidad.