Llevando el employee advocacy al siguiente nivel.-Los empleados como pilares de la comunicación corporativa.

Repsol.

Acompañamos a Repsol a revolucionar su comunicación con un programa de advocacy en redes sociales liderado por empleados, creciendo a más de 300 embajadores y generando un valor mediático de 2,2 millones de euros. Ahora buscamos globalizarlo, promoviendo un diálogo auténtico en la transformación del sector energético.

Hay una nueva energía en Repsol.

En 2020, Repsol dio un giro estratégico al lanzar su primer programa de advocacy para empleados en redes sociales. La empresa pasó de una comunicación centralizada y muy medida, a un modelo más abierto, transparente, honesto, que permitiría a cualquier empleado capacitado a través del programa de advocacy hablar sobre la visión de Repsol, su misión y su labor. La alta dirección respaldó este movimiento arriesgado, reconociendo la importancia de esta iniciativa para el futuro de la compañía.

Este cambio no solo implicaba una evolución cultural, sino también la digitalización de la organización, convirtiendo el programa en una plataforma tecnológica con «portavoces digitales«, aspirando a crear una sólida comunidad de embajadores internos comprometidos.

Los proyectos de employee advocacy tienen un aspecto muy tecnológico: pruebas de concepto, selección de herramientas y plataformas, medición digital del retorno de proyecto. No es lo mismo tener “portavoces digitales”, que escalar y tener una enorme comunidad de embajadores internos comprometida.

Maximizando el impacto: nace el programa #WE.

Sin duda se trataba de un gran desafío. Pero el envisioning era ambicioso, como lo era también el equipo. Ya desde 2018 se había ido promoviendo la actividad de embajadores digitales, pero fue en 2020 cuando se alcanzó la madurez digital que permitió lanzar el programa e incluir entre los embajadores a otros equipos.

Repsol realizó las primeras comunicaciones internas para dar a conocer el programa, así como las guías de participación, las formaciones, los canales de soporte, etc. Pero unos meses después, tras ver el alcance y la escalabilidad del proyecto, Good Rebels se unió para ayudar a concretar la gran visión de la compañía a través una metodología propia que pautase todos los procesos y sentase unas bases sólidas sobre las que dar pasos en firme.

¿Qué camino hemos recorrido juntos en estos años? Inicialmente, dedicamos seis meses a la conceptualización del proyecto, seguido de una fase de prueba de concepto para asegurarnos de que estábamos en el camino correcto. Posteriormente, implementamos durante seis meses un MVP (Producto Mínimo Viable) del proyecto, involucrando a un grupo selecto de embajadores para poner a prueba los flujos y abordar cualquier punto crítico antes de abrirlo a toda la organización.

El éxito del programa de embajadores.

Tras estas etapas iniciales, procedimos con la configuración, producción, despliegue y estabilización del proyecto, trabajando diligentemente para alcanzar una fase de escalado. Este proceso nos ha permitido construir un proyecto de advocacy sólido que involucra a diversas áreas de la empresa y que mantiene a más de 300 embajadores involucrados.

A día de hoy, el programa se ha convertido en un éxito a nivel nacional, superando las expectativas iniciales, y un impacto equivalente a un media value de 2,2 millones de euros. Un éxito que Repsol y Good Rebels celebramos el pasado junio en Campus Repsol con la primera gala de los Premios #We, en las que se reconoció la labor de los embajadores más comprometidos con el proyecto a lo largo de todo este tiempo.

Nuestro objetivo a corto plazo es que el proyecto de advocacy de Repsol se convierta en un punto de encuentro de las distintas voces y visiones que contribuyen al desarrollo de la compañía.

¿Y ahora qué?

Pero aún queda mucho por hacer. Seguimos trabajando en, por un lado, extender el proyecto a los empleados de Repsol del resto de países en los que la compañía tiene presencia, para convertirlo así en un reflejo de su carácter global. Alrededor de 200 nuevos embajadores de todo el mundo se sumarán al proyecto en estos meses, por lo que esperamos superar pronto la barrera de los 500 embajadores activos.

Queremos involucrar también a nuevos perfiles que, aunque no pertenecen a Repsol, forman parte indispensable de su día a día: proveedores, distribuidores, intermediarios… Así, aumentaremos nuestro impacto, credibilidad y conversaciones más orgánicas, y todo ello construido sobre un sentimiento real de pertenencia y valores compartidos.

Después, ¿quién sabe? Lo que tenemos claro es que seguiremos acompañando a nuestros embajadores, capacitándoles y, sobre todo, dándoles motivos para seguir hablando de Repsol, dentro y fuera de las redes sociales.