¿Por qué nos apellidamos ‘creativos’?

Creatividad, Good Rebels

Territorio creativo mantiene un posicionamiento híbrido (y arriesgado) postulándose como agencia ‘de verdad’ al tiempo que una consultora ‘consultora’. Y el adjetivo que bautiza a este territorio nos ha perjudicado a veces en este último ámbito. Nos preguntan por ello de tanto en tanto la razón por la que mantenemos el apellido ‘creativo’ en la marca de nuestra empresa. Y lo hacemos, sencillamente, porque nos pensamos que estamos redefiniendo la empresa de servicios profesionales del siglo XXI y que la creatividad (también la ‘publicitaria’ que es la que se sobreentiende con el apellido ‘creativo’), debe ser una capacidad básica, integrada e indivisible.

Las empresas de servicios profesionales del futuro serán abiertas y estarán mucho más conectadas con redes de talento de lo que ahora están. No atesorarán metodologías, sino que serán conectores y catalizadores. Y predicarán con el ejemplo ejecutando los planes que conciben. Aprenderán a transformar con capacidades cercanas a las metodologías de coaching pero manchándose también las manos de barro si el momento lo requiere.

Datos, Creatividad y Tecnología

Presentábamos hace unos meses nuestro plan estratégico y una de las imágenes que surgieron y marcaron las sesiones previas de trabajo (en las que participaron todos los tecerianos que quisieron/pudieron hacerlo) fue la que encabeza este artículo: las tres competencias básicas a desarrollar en los próximos años deben ser los datos, la creatividad y la tecnología. No concebimos trabajar en un entorno digital sin poderes ‘extrasensoriales’ para recopilar y analizar datos, conectando a su vez ese análisis con propuestas estratégicas y tácticas que requieren fuertes dosis de creatividad (y pensamiento innovador) todo ello sustentado por un profundo conocimiento tecnológico.

Renunciar a la creatividad supondría renunciar a un pensamiento innovador, transgresor, diferencial. Renunciar a crear servicios o productos innovadores y a comunicarlos destacando por encima de los demás mediante formatos, canales o combinatorias inimaginables hace apenas unos años.

Arte y Ciencia en un único cerebro

En el libro de Daniel Pink, Una nueva mente, se contraponía la formación artística a la formación en ingeniería y economía del siglo XX. Frente a los MBAs se demandarán más MFAs (Master in Fine Arts) con asignaturas como cine, diseño gráfico, escritura creativa, fotografía, cine y teatro, danza o historia del arte. En #Lidertarios hablábamos de por qué y cómo intentamos desarrollar arte y ciencia dentro de la misma organización:

Hace años, nuestro enfoque en el diseño gráfico nos hizo entender que la maquetación (o una fotografía) ayudaba a poner de relieve un contenido escrito, por ejemplo. Y la importancia de la estética de una presentación o de un resumen ejecutivo con foco en la representación visual de resultados y conclusiones, que ayuda a captar la atención de un ocupado ejecutivo. Sin un envoltorio con chispa, corremos el riesgo de que nuestro interlocutor no perciba la magnitud del regalo que se le presenta.

Pero al tiempo que el exceso de información ha hecho ganar relevancia a las formas frente al contenido, el crecimiento exponencial de la producción y la recopilación de datos está dotando de especial protagonismo a las capacidades analíticas. La disciplina de la analítica (y el ya famoso «big data») marcará la próxima brecha digital entre las organizaciones (y las personas) incapaces de rumiar y trasegar con la capacidad cuasi infinita de los almacenes de bits frente a aquellas que aprendan a leer los posos de café a la hora de desarrollar productos o servicios.

Agencia y Consultora, Thinkers y Doers

Para nosotros, hablar de agencia y consultoría también significa desarrollar capacidades de pensamiento y de ejecución, finamente entrelazadas unas con otras. Debemos ser Thinkers y Doers: ThinkersDoers. No vale con ser buenos ejecutando, si nuestras capacidades de observación, de análisis y de estructuración lógica no son sobresalientes. Y viceversa: no creemos en el posicionamiento tradicional de la consultora que se limita a labrar sesudas (densas, estratosféricas, largas) presentaciones en Powerpoint para desarrollar planes tan a menudo inviables o simplemente inmanejables por los que tienen que ponerse manos a la obra.

Decíamos hace poco que la estrategia está sobrevalorada, y argumentábamos que ‘en un entorno volatil, el thinker tiene que ser doer al tiempo. De lo contrario, no experimentará ni podrá tomar los datos por sí mismo. Cuando lea los aprendizajes de otros en un libro, habrán quedado ya obsoletos. […] El siglo XXI requiere una flexibilidad inusitada y el camino se define andando el camino, no mirando Google Maps.’

Hibridismo, diversidad, mestizaje

Queremos construir una organización Yin Yang, una organización híbrida, diversa, sorprendente. Crear un entorno de trabajo que combina disciplinas y que es multicultural (no sólo multinacional). Que proporciona a sus miembros y a sus clientes, un contexto de continuo descubrimiento. De sorpresa, intriga, misterio y emoción. Y ya me diréis cómo podríamos trabajar hacia ese objetivo, si renunciásemos a integrar el espíritu creativo en nuestro ADN.

Hace algunos años di una conferencia sobre algunas claves del crecimiento que estaba viviendo Tc. Puse mucho esfuerzo en explicar cómo estábamos haciendo para integrar la ‘cultura creativa’ (¿creativos gafapasta? ¿hipsters con cuidada barba?) con la cultura tecnológica (¿gafas grandes, corbatas y señores de los anillos?).

A los pocos meses de elaborar esa presentación, una consultora multinacional con la que iniciamos ciertas conversaciones de compra, sugirió dejar fuera del acuerdo nuestra área de creatividad. ¿Una agencia sin consultores, una consultora sin creativos? Imposible, nos estaríamos traicionando a nosotros mismos, y a nuestro posicionamiento estratégico.

Coda

Dejo aquí dos posts que escribí hace tiempo, relacionados con nuestra visión de la nueva creatividad, creatividad digital o creatividad 2.0, que considero de interés para entender cómo enfocamos el trabajo de integración de esa creatividad en nuestro día a día.

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