Miguel Pereira: un ruidoso entre tecerianos

Good Rebels

Hoy hemos vivido algo mágico en nuestros #TcDesayunos. Siempre son especiales, la verdad. Todos los viernes, el mundo se para un rato a nuestro alrededor, nuestros sentidos se desperezan de su rutina habitual y efluvios de conocimiento rodean cada pequeño rincón de nuestra madrileña oficina.

Pero hoy ha pasado algo especialmente interesante. Hoy, Miguel Pereira, CEO de Social Noise, nos ha acompañado para contarnos, a puerta gayola, su historia. La de su empresa. La de la empresa que muchos citarían cuando se les pregunta sobre nuestra competencia más directa (aunque eso sea discutible en el día a día).

Para muchos puede parecer algo normal. Para otros, para nosotros, es pura disrupción. Invitar al CEO de tu competencia a tu evento más relevante. A tu altavoz de difusión semanal.

Miguel, torero, aceptó nuestro envite. Los que le conocemos sabíamos que no nos iba a defraudar. Pero, seguramente, ninguno nos imaginábamos su valentía. Su honestidad. Su transparencia y su elegancia.

Sin presentación, Miguel se ha desnudado ante nosotros. Ha comenzado contándonos los orígenes de su empresa desde el día cero. Desde la primera propuesta (ganada, por cierto) presentada a un cliente sin, aún, tener la empresa constituida hasta sus problemas con el pacto de socios (o su defecto).

Después, nos ha contado sus primeros éxitos. El crecimiento, sus primeras grandes cuentas, sus campañas más sonadas… Todo esto en un tono completamente distendido y con una enorme, y envidiable, elocuencia.

Nos ha contado como, en 5 años, Social Noise pasó de ser una empresa pequeña a llegar a superar los 70 empleados. Nos ha hablado de su dinamismo, de su capacidad de adaptación a los cambios actuales, nos ha reiterado la importancia de rodearse de talento, ha agradecido y presumido (con orgullo) de tener un gran equipo que les ha llevado a ser una consultora creativa, como él se define, de éxito; pero, sobre todo, ha tenido el arrojo de contarnos sus fracasos.

Los malos momentos de todo emprendedor, las decisiones más críticas, los puntos de inflexión inevitables, los malos tragos y las cuentas que no salen. Nos ha dado, en un excepcional ejercicio de exhibicionismo empresarial, todas las cifras de negocio de su marca: su facturación, sus ingresos, lo que supone alguna de sus grandes cuentas (ganadas o perdidas). En definitiva, nos ha dado una clase de modestia y cultura admirable.

No es fácil vivir lo que hemos vivido hoy en las oficinas de Tc. No hay muchas empresas que inviten a su competencia y no hay muchos empresarios que acepten, arriesguen y se sinceren una vez acuden a la cita.

Como bien decía Miguel, es algo que pasa en pocos sectores. Seguramente, en el mundo de las agencias es poco común. En el mundo de Internet es más factible. Estamos, quizá, más acostumbrados a compartir, a nutrirnos de las experiencias de los demás. A aprender más de los éxitos que de los fracasos. Y es algo que tenemos que contar porque, seguramente, si conseguimos que cosas como la que ha pasado hoy por aquí se convierta en algo natural, entre todos estaremos construyendo un mundo empresarial más sano.

Muchas gracias y mucha suerte, Miguel.

Mucha suerte, compañeros, competidores, de Social Noise.

 

 

 

 

Menú