¿Incluiremos Google Glass en nuestro próximo plan de marketing?

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Muchas empresas aún no acaban de sentirse cómodas con la nueva realidad que se impuso con la implantación de la Web 2.0 y las redes sociales, cambiando de manera irreversible los hábitos de compra de los usuarios y su relación con las marcas.

Ahora les toca apretar el ritmo y adaptarse al nuevo modelo que llega de la mano de los dispositivos móviles y su efecto sobre unos usuarios cada vez mejor informados, más interconectados y que han cambiado sin pestañear el paradigma del RoPo (Research Online Purchase Offline), que tan bien vendían algunas agencias, por el concepto del Showrooming: acudir a las tiendas físicas a probar un objeto y luego realizar la compra online, consiguiendo un mejor precio.

Aún no hemos digerido estos cambios cuando tenemos una auténtica revolución en ciernes, capitaneada por el proyecto futurista que pronto estará en disponible en tiendas: Google Glass, seguido muy de cerca por toda una nueva generación de materiales y productos que dejarán obsoleto el concepto “mobile”, sustituyéndolo por el de “wearable”. Facilitando – de paso – la aparición de nuevas formas de comunicación, acceso a la información, comercio electrónico y, por qué no, marketing.

Por el momento, Google ha informado a los distintos desarrolladores y testers del proyecto que no pueden introducir publicidad en la plataforma porque no quieren que ningún elemento disruptivo distorsione la experiencia del usuario. Aún así, las agencias y empresas no pueden ignorar el potencial de este tipo de dispositivos y están surgiendo iniciativas bastante interesantes, como la presentada por la compañía aérea Jet Blue, que propone usar Google Glass para acciones de inbound marketing, alineando los intereses de la marca con los de sus usuarios y aprovechando las posibilidades de la realidad aumentada en tiempo real para ofrecer a los viajeros información útil (como poder ver el interior de un parking y ver las plazas libres). En definitiva, que mejore su experiencia con un resultado visualmente espectacular.

Google Glass es, sin duda, el más conocido pero no el único, ni el más original, de la nueva hornada de gadgets y dispositivos tecnológicos creados con la intención de permitir a los usuarios vivir permanentemente conectados a la red y a sus círculos sociales. De todos ellos me gusta especialmente Ping, una prenda experimental dotada de sensores, que permite al usuario estar conectado desde cualquier lugar a su perfil de Facebook y comunicarse con sus amigos mediante gestos naturales:

Tras estas pinceladas de un futuro cada vez más presente, sólo cabe preguntarnos una cosa: ¿cuánto tardaremos en incluir estos dispositivos a nuestras estrategias de marketing?

Fuente de la imagen: yodelanecdotal/Flickr

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