Hoy no hay capítulo de Juego de Tronos, pero todavía podemos aprender algo de Poniente

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Este lunes siento cierto vacío en mi interior. Normalmente estaría deseando que cayera la noche, para dirigirme a mi guarida y ver el capítulo semanal de Juego de Tronos, la serie que tantos y tantos seguimos, ya sea por canales oficiales u oficiosos. Pero no, los poco más de 2 meses que dura la temporada saben a poco y ya estoy deseando que llegue la quinta (casi un año, ¿en serio?). La vida es lo que te pasa entre las temporadas de tus series favoritas: cuando la epopeya de Juego de Tronos toque a su fin, seré otra persona muy distinta a la que era cuando empecé a ver la serie, allá por 2011. Vosotros, también.

No estamos aquí para hablar de las aventuras de Tyrion, de Arya o de George R.R. Martin (aunque no me importaría nada, os invito a abrir el debate en los comentarios), pero sí vamos a ver qué podemos aprender de Juego de Tronos para nuestro trabajo real (ese que tiene que ver con el marketing, no el de caballeros errantes)

Así que, manos a la obra: ¿qué podemos aprender de Juego de Tronos?

Juego de Tronos y el Marketing en Tiempo Real (o casi)

Aprovechar ciertas situaciones en tu propio beneficio puede incrementar el alcance del esfuerzo que realizas: si somos capaces de surfear las olas que otros crean ganaremos más fácilmente. Esto exige tener los mecanismos montados que permitan “saltarse” la planificación y crear contenido o experiencias en momentos concretos, ajustados a la situación del momento. Es difícil y requiere coordinación (creo que todos vimos algún tweet patrocinado de “apoya a la roja” o similar cuando ya había sido eliminada), pero se puede hacer. A veces es forzar la máquina, pero puede merecer la pena.

Aunque no exactamente en tiempo real, la gente de SocialBro hizo una buena selección de marcas “jugando” con el hashtag de Juego de Tronos, aquí va algún ejemplo.

Sí, era House of Cards 😉

Mecánicas de juego y segunda pantalla en… Juego de Tronos

Canal+ ha buscado formas de lo más interesantes para promocionar la serie, que buscan explicar mejor cuáles son los personajes o el trasfondo que les rodea y utilizando tablets y móviles como segundas pantallas para mejorar la experiencia de visionado, enriqueciéndolo todo con mecánicas gamificadas.

Cuando algo es complejo y despierta interés, es una buena oportunidad para atraer a la gente explicándolo bien.

Juego de Tronos y el marketing de contenidos

Mucha gente ve Game of Thrones. ¿Puede servirte de algo a la hora de conectar con tu comunidad? El equipo de HootSuite (herramienta de gestión de redes sociales) lo vio claro. Entre los fans de del mundo social media hay muchos fans de Juego de Tronos. ¿Cuántos? Es difícil saberlo, pero pensaron que había que hacer algo, y un vídeo que parodiera la famosa cabecera de la serie sería interesante. Tenían una idea buena, potente, pero recursos limitados. Así que por eso de ser lean decidieron empezar por algo más sencillo y lanzaron una infografía, una acción más barata y menos arriesgada. El brutal éxito (fue compartida más de 25.000) les dejó claro que algo había que hacer. Así es como se gestó el vídeo que seguro que la mayoría habéis visto, y que si no, deberíais ver ahora mismo.

Más allá del vídeo en sí, es interesante leer el post en el que explican todo el proceso creativo y cómo la integración entre medios propios, pagados y ganados fue crucial para el éxito de la acción.

Aprovechar el tirón de una conocida serie puede tener sentido si tu audiencia (tus clientes) son seguidores de la misma. El caso de HootSuite es ambicioso, pero tenemos ejemplos más mundanos como las listas de lecciones que podríamos aprender de Juego de Tronos, lo que nos podría enseñar Tyrion de Marketing o Ned Stark de… Mantener la cabeza en su sitio (esto no es el mejor ejemplo). En el blog del Banco Popular e-com (cliente de Territorio) elaboraron un buen recopilatorio.

Mención aparte merecen las parodias de CollegeHumor, pero de esto… Poco que decir. Mejor verlo.

El acortamiento de las ventanas televisivas

Hablar hoy en día de “mundo conectado” suena a viejo, pero seguir planteándose las cosas como si siguiéramos en un mundo opaco no tiene sentido. Hubo un tiempo en el que pasaban meses hasta que llegaban las nuevas temporadas de cualquier serie, en las que se cortaban sin aviso las emisiones (sigo con cierto trauma por lo que se hizo en su día con “Los Caballeros del Zodiaco” y otras muchas series) y “no pasaba nada”. Al menos, nadie podía decir nada. La televisión ha tenido que adaptarse para poder seguir el ritmo de un mundo que ya no entiende de fronteras.

La importancia de crear un universo coherente

Si hay algo que Martin ha sabido hacer (y que se aprecia especialmente en los libros) es crear un universo complejo y muy rico. Personajes complejos, trasfondo histórico, religioso y mítico, que hacen que no sientas que lees un libro o ves una serie, si no que te asomas a un mundo paralelo con sus propias reglas, familiar a pesar todo, pero distinto.

Crear un universo propio es uno de los mayores retos a los que se puede enfrentar una marca, pero tener una “narrativa mítica”, un relato que transmitir a los fanáticos de la marca es cada vez más importante (y difícil).

Lecciones sobre la vida

Pero si hay algo realmente importante que podemos aprender de Juego de Tronos llega a un nivel más vital, trasciende cualquier tipo de medio y nos ofrece valiosas lecciones sobre la vida, como:

  • Nunca sabes a ciencia cierta qué va a pasar (ni quién te va a querer matar o traicionar)
  • Entiendes que hay que jugar con las cartas que te da la vida, y que puedes hacerlo bien, aunque seas un enano con la cara cortada.
  • No te puedes confiar. Si el tipo grandote está en el suelo, asegúrate de que no se va a levantar antes de ponerte gallito.
  • Sobre todo, hay que tener paciencia, si no puedes caminar, quizá puedas volar.

Valar Morghulis 😉

Imagen: Soy yo, by @Tam_Tami.

P.d.: Si os vais a casar y os gusta mucho Juego de Tronos, echad un ojo por aquí.

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