Eduardo Serra: «El futuro pertenece a las pymes con capacidad tecnológica»

01 · 06 · 2005

En la última entrega de la Guerra de las Galaxias (La venganza de los Sith), la República da paso
al Imperio sin solución de continuidad (repipi, ¿eh?). Sin apenas
transición, para entendernos. Como un Hitler que llegó al poder
elegido por los votos de una mayoría democrática.
Los sistemas pueden llevar en sí el gen destructivo que termina corrompiéndolos, cosa que se ha dicho alguna vez de la
democracia. Así puede ocurrir con sistemas relativamente estables y bondadosos que son destruidos por un mal uso, permitido por su propia
esencia de ser.
Quizá suene exagerado mezclar a Google con la democracia, pero no sería la primera vez. Lo cierto es que cada vez más,  la sensación de que los resultados devueltos tras una búsqueda
son inútiles se apodera de mí, y me hace preguntarme si realmente no nos encontraremos ante el principio del fin, o al menos, ante las puertas de un cambio drástico en el algoritmo de búsqueda más popular que habita la Internet.

Hará unos quince días Shelley Palmer de Palmer Advanced Media acuñaba un término que me gustaría no proliferase en los próximos meses: GooglySpam. Sitios falsos o inútiles, creados para monetizar los programas de publicidad de Google:

Como la mejor manera para generar tráfico es obtener un resultado de búsqueda relevante: y, porque la publicidad en buscadores, mediante palabras clave se paga muy bien por click, ha surgido una nueva industria: el GooglySpam: microsites falsos que pretenden ser resultados de búsqueda relevantes.

La idea es sencilla: se genera un sitio con contenidos relevantes para la búsqueda, perfectamente construidos para que Google los tenga en cuenta y les proporcione puestos privilegiados en búsquedas relevantes, pero absolutamente inútiles. Se atrae así una miriada de visitantes incautos que terminarán haciendo click en anuncios que el propio Google suministra en la página basura. Por cada click, el creador de la página recibe una cantidad que es mayor cuanto más cara cotice la palabra clave. 
Lo paradójico es que muchos de ellos están construidos con la herramienta Blogger, software para la creación de blogs, propiedad del mismo Google.

¿Sienten curiosidad por conocer uno?

Este está especializado en hipotecas (una de las mejores palabras a la hora de pagar anuncios de AdSense), mortgage en inglés: http://online-mortgage-solutions.blogspot.com/ (ustedes disculparán que no ponga el link directamente, precisamente para no favorecer su pagerank en Google). El blog sirve de apoyo a esta página: http://www.online-mortgage-solutions.com/mortgage/average_mortgage_broker_fees.html, donde se publican los anuncios de Google, con la confianza de recoger unos cuantos clicks de internautas incautos, que no sufrirán en sus carnes ningún dolor (al contrario de lo que ocurriese con los malignos sistemas de marcación automática).

Y este sobre la X Box (http://xbox-360-infoblog.blogspot.com/), con publicidad directa en su página.

Y si me permiten decirlo, a esta proliferación molesta de contenido basura, mucha gente me ha reconocido que también se une la masificación de contenido generado en blogs (entre los cuales incluyo por supuesto este mismo) que no siempre guarda relación directa entre la relevancia del contenido, y la de la búsqueda que Google les otorga.

(Vía SilliconValleyWatch)

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Fernando Polo

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Escribí #Socialholic y #Lidertarios con mi hermano Juan Luis. Planeta publicó ambos libros y disfrutamos de lo lindo. En 2001 ayudé a fundar uno de los primeros softwares de monitorización del mundo. Y en 2005 una plataforma de blogs corporativos. En Good Rebels ayudo a definir la visión, a alinear voluntades y a crear cultura…

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