Google y la marca de la casa

Creatividad

A finales del año pasado, el equipo de marketing de Google lanzó una pequeña campaña con intenciones virales que terminó siendo aireada en prime time en febrero pasado durante el punto álgido de la liga de fútbol americano. Se trata de una serie de ocho pequeños vídeos de unos cincuenta segundos que destacan la importancia de Google en los pequeños detalles de nuestra vida. El más popular, “Parisian Love“?, encabeza estas líneas y lleva casi cinco millones de visitas.

¿Qué han hecho bien? Todo. En sólo cincuenta segundos han mostrado al gigante de la Red como un compañero fiel que nos acompaña a la hora de tomar las decisiones más importantes de nuestra vida. Y lo han hecho de la forma más eficaz posible: contando una historia creíble, emotiva, cálida, directa y con una constante exposición a la marca de la compañía: el producto (Google) es convertido en la campaña en un mensaje publicitario atractivo y completamente reconocible. La marca de la casa: sobriedad, sencillez y eficacia.

Favorece el recuerdo y, para incrementar su viralidad, han incorporado una pequeña herramienta en su canal de YouTube para que cualquiera pueda crear su “Google Search Story“? y mandársela a sus amigos. Se puede jugar para crear vídeos como éste 🙂


Que esta haya sido la primera incursión de Google en el prime time ha llevado a pensar a a varios analistas que se trata de una reacción al motor de búsqueda que Microsoft ha intentado promocionar. En claro contraste con la campaña de Google, los creadores de Bing optaron por una campaña de publicidad negativa y por atacar directamente al líder del mercado. Hay que reconocer que ambas compañías parten de situaciones distintas y que Google lleva una gran ventaja.

Aunque los anuncios de Microsoft comenzaron siendo bastante acartonados y poco convincentes, pronto corrigieron y optaron por una campaña humorística en un intento de atacar a Google. Pero el emperador está desnudo y no ofrecen nada nuevo. Además, la pretensión de cambiar la percepción de su rival a una maraña de enlaces enloquecedora resulta ineficaz por exagerada y, probablemente, falsa ya que la mayoría de los usuarios ha seguido usando Google hasta ahora a pesar de la existencia de alternativas. La falta de originalidad y credibilidad se unen a la mala fama que todavía persigue a Microsoft por hacer precisamente aquello de lo que implícitamente acusa a Google con el práctico monopolio del que disfrutó sobre nuestros sistemas operativos durante años.

Una campaña menos agresiva y más dirigida al usuario en lugar de a los accionistas, centrada en las ventajas de contar con alternativas a Google y en destacar auténticas novedades habría funcionado mejor. El problema ha vuelto a ser la distancia con la audiencia: Google enfatiza la cercanía y la humanidad en la relación con el usuario. La agresividad de Microsoft evoca sentimientos similares que muchos hemos sentido al usar Windows y no nos llevan a empatizar con un mensaje poco creíble. En definitiva, en sentido negativo, la marca de la casa.

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