Facebook aburre

Social Media

Facebook permitió en la noche del sábado que los usuarios eligieran el subdominio que desearan asociar a su perfil. También lo permitió con grupos y páginas corporativas teniendo en cuenta una serie de salvaguardas sencillas pero eficaces. La Red ha acogido la novedad con elogios por lo general. Algunos blogs señalan que han generado boca a boca, ya que la gente quiere que sus amigos conozcan enseguida su nueva dirección sencilla.

Pero me sorprende el poco entusiasmo que me ha suscitado personalmente. Creo que se debe a que, por un lado, la novedad no me seduce especialmente. Facebook ya me permite tener noticias de mis amigos y una forma rápida de localizar a aquellos con los que no me suelo hablar. Ellos me tienen en su lista; yo les tengo en la mía. Para cualquier cosa, clico su nombre. No necesito acceder con tanta urgencia a sus perfiles. Si la gran red social hace un cambio, espero que sea algo más interesante.

Por otra parte, tengo la impresión de que Facebook está envejeciendo mal (¡tan pronto!). Sigue siendo una herramienta estupenda para hacer contactos y mantenerse al día con los amigos y conocidos: tiene potencial. Pero siento que, tras la borrachera de actividad social online del principio, me aburre. No hay nada más que hacer ahí tampoco. El hecho de que buena parte de las aplicaciones (ver imagen) sean “just for fun”, para pasar el rato, refuerza esta sensación y muestra que otros usuarios intuyen algo similar.

Oportunidades perdidas

Creo que mi hartazgo viene porque Facebook ha desperdiciado muchas oportunidades de convertirse en el gran centro de las redes sociales: se ha quedado sin ambiciones. Se nota en el diseño y en los fallos técnicos.

El chat se cuelga cada dos por tres, de modo que me quedo con el MSN y el Gtalk (y ni siquiera puedo elegir tener un status “ausente“? u “ocupado“?). Así, nunca me retendrán como usuario de su chat.

El diseño de las páginas de discusión en los grupos de fans y demás no está dirigido al debate. No apetece contestar demasiado; es difícil seguir las discusiones. En este sentido, Facebook hace honor a su nombre y se ha quedado en un gran “libro de caras“? digitalizado. Sólo se trata de mostrar, no de utilizar. Se ha anquilosado; no está evolucionando. Y esto, como ya hemos visto en la pequeña historia de la Red 2.0, es muy peligroso.

¿Qué os parece? ¿Tiene Facebook futuro en su forma presente?

Vía | Primateblog

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