Eventos: la importancia de la cobertura

02 · 09 · 2013



En la era del 2.0, con todos sus gurús (algunos más bien sugus, por eso de que son tan difíciles de despegar de tu timeline como lo es el mítico caramelo masticable de entre tus dientes) y los consecuentes eventos que organizan, no es de extrañar que las redes sociales se hayan convertido en un canal de difusión para tanta charla, seminario, workshop, debate, congreso, presentaciones Pecha Kucha y una diversa multitud de formatos.

Pero, de entre todas las redes sociales que nos están invadiendo, ¿cuál es la elegida como reina de la cobertura de eventos? La ganadora es Twitter, la herramienta de microblogging que tras siete años de historia cuenta con más de 200 millones de usuarios activos. Por supuesto, es recomendable anunciar e informar del evento en nuestra fanpage de Facebook, añadiendo así valor con contenido visual, publicar alguna foto curiosa o “artística” en nuestra galería de Instagram durante el mismo evento, o crear el evento en la venue de Foursquare si tenemos acceso a ella. Pero la más sencilla y con la que es más fácil viralizar de forma instantánea un evento, es la red del pajarito azul, siendo esta la que trataremos aquí.

Estas frecuencias de publicación son variables. Pero lo que sí hay, son unos must do’s que debemos tener en cuenta para cubrir casi todo tipo de evento:

La previa

  • Comienza a seguir a los ponentes: apúntate sus perfiles en el orden en el que vayan a realizar su presentación, y retuitea si ellos anuncian el evento. También es interesante meterlos en una lista en Twitter, aunque sea sólo temporal.
  • Da difusión al evento: anuncia el evento con el hashtag que se vaya a utilizar y no dejes de utilizarlo en ningún tweet, a fin de que la audiencia se familiarice con este. En el caso de que haya streaming, recuerda el enlace en el cual se podrá seguir.
  • El hashtag: a través de él, fíjate en quién puede estar interesado en el evento, compártelo con influencers del área en cuestión, crea una columna en Hootsuite u otro gestor con el hashtag con el fin de descubrir quién habla del evento.

En el campo de batalla

  • “¡En sus marcas!”. Comprueba el WI-FI y la batería de tu portátil/tableta (si se trata de un evento de larga duración asegúrate de colocarte cerca de una toma de corriente), ten los mínimos programas/aplicaciones abiertos (Hootsuite, Twitter por si falla el anterior, la web del evento o del streaming para comprobar el funcionamiento si hay quejas y un documento con toda la información que hayas recabado). Si te es posible, sitúate cerca de los proveedores de streaming o mantén contacto directo con ellos, en caso de que te informen de cualquier incidencia sobre el sonido, que suele ser lo más habitual, o la imagen. Anuncia el inicio del evento, sin olvidar nunca el hashtag y el link acortado del streaming, y pon todos tus sentidos (a menudo tus ojos estarán en la pantalla y tus oídos en la ponencia).
  • ¿Qué digo? Ya he comentado antes el tema de la frecuencia de publicación, pero el qué publicar es otra cosa. Debes estar muy atento a la ponencia, a veces te costará ver qué frases de las escuchadas tienes que publicar, pero otras veces pedirán a gritos ser compartidas. Recuerdo un evento con Phil González sobre aplicaciones, en el que dijo:  “A quién madruga, iOS le ayuda”. Y ¡zas! Sólo le faltó guiñar el ojo. También es recomendable citar datos como “el 75% de los españoles se conectan a Internet desde smartphones” o mencionar empresas o profesionales reconocidos que cite el ponente en su “frase tuiteable”.

  • Tweets recurrentes: cuando salga un nuevo ponente, anúncialo, menciónale en el tweet e informa del tema que va a tratar; avisa de los descansos si los hubiese y no olvides despedirte al final agradeciendo su participación e interés a los ponentes y a tu comunidad.
  • Interactúa con tu audiencia: fijándote en el hashtag, retuitea frases interesantes del público, responde los DMs que te lleguen y comienza a seguir a aquellas personas que parezcan interesantes y te puedan aportar valor en el futuro.

El día después

  • Sigue moviéndolo: si se ha producido contenido del evento, compártelo. Tal vez se haya escrito algún artículo, o si había streaming tengas el evento grabado íntegro en YouTube. Da igual, el caso es que el impacto no acabe con el último tweet del último ponente.
  • Analiza los resultados: haz un recuento de menciones, RTs, favoritos… Ten en cuenta qué ha funcionado mejor y quién ha colaborado difundiendo el evento. Que los datos no se queden simplemente en eso, números.
  • Estos son algunos de los puntos básicos que debemos tener en cuenta para difundir aquello de lo que se habla en un evento. Pero sobre todo será la experiencia la que nos ayudará a saber lo que mejor funciona, en especial si uno se va centrando en eventos con una temática común.

Y vosotros, ¿qué trucos utilizáis para facilitaros el trabajo y que el contenido de un evento llegue a la máxima audiencia posible?

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