Estrategias de integración: personalizar

Marketing Digital

Nike lleva ya dos años permitiendo a sus clientes diseñar los colores de las zapatillas en sus tiendas Nikeid Studio. Consiste en permitir a los compradores elegir la combinación de pinturas que quieren aplicar al modelo de zapatilla que se van a llevar aconsejados por un asesor de estilismo personal. La marca ha instalado centros de este tipo en Tokyo, Nueva York, Londres y París y en Madrid sólo por 25 días, hasta el 6 de junio.

Creo que es una buena idea para mercados desarrollados. Implicar al cliente en el producto que va a comprar, además de hacerle pasar un buen rato con la marca, crea un vínculo emocional con esta y despierta el interés. Este interés es aprovechado exponiendo al cliente a varios productos distintos con la excusa de elegir el modelo más adecuado para el diseño de su, en este caso, zapatilla única y personal.

La presencia de un asesor/vendedor de estilismo está también muy bien pensada. Este guiará al cliente por el catálogo de Nike a la vez que profundizará en el proceso de vinculación con la marca que el cliente lleva a cabo implicándose en el diseño. Un paso más, publicitario aunque un tanto evidente, se da cuando al cliente le es ofrecida la posibilidad de enviar su diseño por correo electrónico a sus amigos.

La idea sólo tiene un punto flaco potencial: la calidad de las zapatillas. Después de poner tanto amor, como imaginamos que el cliente hará, en diseñar su zapatilla, la decepción sería terrible si esta se rompe al segundo partido de fútbol callejero o pierden el color al primer líquido que le cae encima en el bar. Dudo que el cliente quisiera entonces vestir unas Nike de nuevo. Y sus amigos se enterarían también con rapidez.

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