El viral del viral

Creatividad

Esta semana hemos disfrutado con uno de esos vídeos que la gente convierte en virales.

Uno chicos hacen su pedido en un McAuto cantando, con humor, buen rollo y mucha diversión. Lo cuelgan en YouTube y lo dinamizan en Facebook, crean un hashtag y hacen lo propio en Twitter. Y voilà, el vídeo está punto de alcanzar 1 millón de vistas en Youtube. Es cierto que la idea no es nueva, en Estados Unidos existe un vídeo similar que también se convirtió en viral. Pero a lo que vamos, lo primero que piensas cuando lo ves, es uy… está demasiado bien hecho para ser algo casual rodado por 4 amiguetes, seguro que McDonald’s está detrás. En cualquier caso te ha sacado una sonrisa, lo compartes y contribuyes a su viralización.

Pero la curiosidad de un creativo hace que busques un poco más y analices por qué ese vídeo tiene un millón de visitas y te encuentras con que, en realidad, McDonald’s no está detrás y parece que estamos ante una hábil acción para promocionar a un joven cantante y compositor, Xuso Jones. Con perfil en Myspace, en Twitter, canal en YouTube y fansite en Facebook. Y comprobar como este vídeo le ha servido para darse a conocer y empezar a acumular fans y muchos comentarios positivos en su muro.

Entonces piensas que está todo demasiado bien pensado y ejecutado, lo mismo está una discográfica detrás. ¡Y qué más da! La estrategia es perfecta, bien planteada y está consiguiendo sus objetivos. Un joven cantante “utiliza” una gran marca para darse a conocer y lo hace brillantemente, Chapeau! Es el autopatrocinio consentido y McDonald’s seguro que está encantada con la acción.

E inevitablemente piensas en todos esos cantantes que se quejan contínuamente de lo difícil que están las cosas en el mundo de la música. Cuando lo que realmente está ocurriendo es que Internet y las Redes Sociales están colaborando para que se democratice la música y triunfen los más listos y los que tienen más talento.

Ahí tenemos el Plan B de @carlosjean o el caso de la banda noruega Kaizers Orchestras, que comentamos hace unos días en #TcLab, que promocionó brillantemente su último single antes de ser grabado con una acción maravillosa, un mes antes de grabar la canción, publicaron en redes sociales la letra y la partitura, y propusieron a sus fans que grabaran y subieran sus propias versiones. Finalmente, junto con la canción original grabada por la banda, se incluyeron las dos mejores versiones presentadas por los fans, y en solo dos días, el disco se colocó en el puesto 2º de la lista de iTunes. Se invirtieron 800 € y se calculó un retorno de 1 millón en concepto de cobertura informativa. Genial 😉

Una vez más observo con ilusión cómo están cambiando las cosas para mejor, la creatividad, la innovación y las estrategias brillantes son bienvenidas y tienen en internet el folio en blanco para desarrollarse. Aprovechémoslo.

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