¿El poder prescriptor de un famoso en Social Media Marketing tiene sentido?

Social Media

Escribo este post a la luz de un artículo que he leído en el blog de Jesús Hernán, ‘¿Qué pasa cuando Iniesta habla de ti en Facebook?‘. Un post muy bueno, si me lo permite Jesús 😉

En él cuenta cómo una mención -al parecer desinteresada- de Iniesta a la Fundación Carla Bellmunt (para el adiestramiento de perros que asistan a niños autistas) hizo subir el número de fans de dicha fundación de aproximadamente 2.300 fans a las 12 de la mañana a 6.451 fans a las 11 de la noche. Con una simple mención, unos 4.000 fans más.

En su artículo, Jesús también reflexiona sobre el ratio de conversión real. Es un indudable beneficio para la Fundación Carla Bellmunt esa subida de 4.000 fans en un día. Pero en relación a los fans de Iniesta, que son 5,5 millones, el ratio de conversión, calcula Jesús, es de 0,00073. Poquito poquito. Jesús reflexiona sobre si

¿Acaso la actividad en las páginas de las marcas es pobre en relación con la cantidad de (presuntas) personas que hay en Facebook?

Una pregunta francamente interesante. Descontemos millones de fans que Iniesta debe de tener de fuera de España y que probablemente no comprendan el español. Descontemos otros miles de fans que no se metieron en Facebook en el momento en el que Iniesta escribió ese status. Descontemos otros miles que tienen -probablemente sin saberlo- el filtro que hace meses instaló Facebook en nuestros muros y que solamente nos deja ver las actualizaciones de aquellas personas y páginas con las que más interactuamos, y que por tanto tampoco lo vieron.

Puede parecer una tontería, pero son cosas que van restringiendo el alcance de tu mensaje (seas página o usuario que emite un status). Si le puede servir a Jesús en algún modo mi parrafito superficial sobre por qué puede ser tan pequeño el ratio de conversión, me alegro.

En cualquier caso, quería plantearos algunas preguntas, (más que ofreceros una respuesta clara, porque yo no la tengo), en otra línea diferente a la reflexión de Jesús Hernán:

¿Creéis que tiene sentido contar con prescritores salidos del 1.0 en el 2.0? ¿Creéis que puede funcionar o que va contra la propia esencia del 2.0? Incluso, ¿creéis que puede tener sentido en sí mismo contar con prescriptores 2.0 en el mismo 2.0? Y por rizar más el rizo, ¿contar con prescriptores 2.0 en el 1.0? 😉

Sólo por arrojar algunos datos que os inviten a reflexionar por vuestra parte: Sigo la página fan de Emma Watson en Facebook. Sólo os digo que a cualquier tontería que escribe (aunque estoy convencida de que el 95% de las veces por no decir el 100% está escrito todo o sugerido por sus representantes), al minuto tiene 200 likes y treinta y tantos comentarios. Ella escribe: “os deseo feliz día” y ¡¡toma marabunta de fans dando al me gusta!! Y no es broma. Probad a seguirla, alucinaréis.

Y la mayoría de las veces no escribe sus buenos deseos para el día, sino que menciona su colaboración con Lancôme, su colaboración con Burberry, promociona su propia marca de ropa ecológica o añade noticias sobre Harry Potter. Parece que es un nodo de promoción que funciona, Emma Watson. Ahora, pensemos: ¿pero cuántos fans tiene? Casi 2,2 millones. ¿Cómo funciona ese ratio? ¿Qué opináis? ¿Merece la pena? Si Lancôme la contrata, será por algo…

Miremos a Lady Gaga. Roza ya los 10 millones de seguidores en Twitter. Y ella es la primera en apuntarse a promocionar Polaroid o Carrera.

Me gustaría ver las estadísticas de páginas fan y páginas web cada vez que un prescriptor de esta talla menciona estas marcas como quien no quiere la cosa. Me pregunto a menudo sobre la rentabilidad de recurrir a famosos del 1.0 para promocionar marcas el 2.0. Sin duda, funcionan, si no se habría dejado de contar con ellos. ¿Pero en cuanto a ratios? ¡Quiero saber si esos ratios son rentables! A Iniesta le siguen 5,5 millones. ¿Cuántos son activos realmente? Y dentro de esa actividad real, ¿merece entonces la pena?

Quienes queráis y os animéis tenéis espacio debajo para que respondáis y nos embrollemos entre todos, o incluso que se planteen nuevas preguntas (si es que el debate os parece interesante o útil). ¡Gracias!

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