El método de Guardiola para conseguir un equipo admirado

Management

Recibir un correo con el asunto “Somos lo que leemos” hace que se encienda por dentro un pequeño sentimiento de culpabilidad. Solía devorar libros en verano y este año… ¿Cuántas lecturas interesantes has hecho? Sí, como a mí, te ha pillado el toro, a continuación una reflexión sobre un libro fácilmente digerible: ‘Liderazgo Guardiola’, de Juan Carlos Cubeiro –declarado madridista, por cierto- y Leonor Gallardo, para (re)engancharse al hábito de la lectura anytime, anyplace.

Josep Guardiola se convirtió en el primer entrenador de fútbol en el mundo en conseguir seis títulos oficiales en un mismo año y fue nombrado mejor entrenador del año de 2009 y 2011. Su éxito va ligado a su modelo de liderazgo, al talento, al esfuerzo y la pasión. Es decir, los mismos valores que determinan el éxito de una empresa:
1) Tener claro quién eres y qué te hace único

El FC Barcelona defiende su idea de que son “más que un club”. Sus claves son un fútbol que les ha permitido ganar títulos y ser admirado por su juego y por las figuras que genera, como Messi, que además ha salido de la cantera. A esto se suma su compromiso social, como por ejemplo llevar en su camiseta desde 2006 a UNICEF.

En el fútbol, como en la vida, una marca es una promesa de valor

– explican los autores del libro -.

Los rasgos que diferencian al Barcelona responden a la definición coherente de la misión, visión y valores, conceptos del mundo empresarial. La misión define cuál es nuestra actividad, nuestra razón de ser. La visión hace referencia a los objetivos y metas que pretendemos lograr en el futuro. Por su parte, los valores son la cultura de la empresa, los principios por los que se rige.

La identidad del Pep Team, como argumenta el libro de Cubeiro y Gallardo, se traslada con facilidad a las empresas. “La voluntad de Guardiola es que el Barça gane (resultados), que los aficionados se sientan contentos y orgullosos (clientes), a través de un estilo de juego alegre y dinámico (procesos) convirtiendo el talento en equipo (personas)”.

2) Reconocer el talento y promoverlo desde dentro: La Masía

El fútbol es un deporte en equipo. Así que, como dijo Fernando Polo en el evento de #TcInnovación, el miércoles 25 de septiembre, “si consigues subir al autobús a las personas adecuadas, llegarás donde te lo propongas”. La idea parece clara: hay que rodearse de los números uno.

Pero la clave no está sólo en reconocer el talento ‘fuera de casa’, sino que el Barça sabe cómo gestionar su cantera, a través de La Masía, que ha convertido en referencia mundial del Fútbol Base y Formativo, de donde han salido jugadores admirados como Xavi, Iniesta y Messi. La cantera juega siguiendo el mismo esquema que el primer equipo, así que en el momento de su debut, ya saben qué se espera de ellos. ¿No te suena este sistema de los procesos que llevan a cabo las empresas más admiradas del mundo?

Salvador Suárez se planteaba en un post en este mismo blog cuánto pesa el talento de su propia organización haciendo hincapié, entre otros aspectos, en la importancia de trabajar con los jóvenes, nativos digitales, que permiten tener una sociedad con más información y más solidaria. “Creo en estructuras jerárquicas horizontales basadas en capacidades y esfuerzo conjunto, donde el grupo suma y nos enriquecemos los unos a los otros”, dice.

3) Fomentar el trabajo en equipo

Es de conocimiento popular que el clima laboral influye directamente en los resultados de un equipo. Para que el clima fuera el adecuado en el Barça, Guardiola acentuó el tratamiento de igual a igual entre sus jugadores y prescindió de las “vacas sagradas”. Así cayeron figuras destacadas como Ronaldinho, una decisión polémica.

Como Guardiola, en los equipos de trabajo puede haber conflictos y gestionar los egos es un gran reto. El objetivo es siempre el grupo. Cada persona es importante, sólo hay que saber qué jugador o qué persona es la adecuada para cada posición y responsabilidades, potenciando así su talento y su compromiso.

Robert Kriegel y David Brandt dicen claramente que…

de las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas.

4) Liderazgo flexible a través de la Comunicación 2.0

No está reñido comunicarse con ser exigente. De la comunicación entre el equipo y los diferentes mandos es de donde surgen las buenas relaciones laborales. Hoy en día estos procesos son mucho más cómodos gracias a las nuevas tecnologías y herramientas como Yammer o SocialCast, que permiten crear comunidades sociales dentro de la empresa y conectar a las personas que forman parte de ella.

5) Motivación más allá del salario

Según comenta el libro ‘Liderazgo Guardiola’, “el 70% de la retribución, más allá de la retribución económica, la aporta, para bien o para mal, el estilo de liderazgo de tu jefe directo. Las investigaciones demuestran de manera fehaciente que no hay otra variable que fidelice más, que comprometa en mayor medida, que compense más a los profesionales, que un liderazgo inspirador como el de Guardiola”.

Uno de los puntos fuertes de este entrenador es que gestiona la presión sin perder de vista el objetivo. Mantiene la calma cuando los resultados no acompañan. Esto es algo que en personas como Guardiola tienen un mérito extra, pues no venía con un gran soporte y experiencia, sino que ha ido aprendiendo desde que entró en La Masía. Ahora ya cuenta con experiencia, pero al principio muchas fueron las dudas que cayeron sobre cómo sería su trabajo.

Como Pep, aprender es una máxima que intento cumplir cada día. Y esto es algo que, a través de la lectura, se logra con creces. Porque ese e-mail que animaba a retomar la lectura finalizaba diciendo que “como trabajadores del conocimiento estamos abocados a la lectura”.

Fotografía de Christopher Johnson publicada en Wikimedia Commons

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