El incongruente pasado de Steve Jobs. (A Dios rogando…)

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Pese a ser una figura sumamente polémica, hay plena unanimidad en algunas de las características de Steve Jobs: un verdadero genio, poseedor un estilo de dirección personalista y autoritario, egomaníaco, dictatorial, carismático, capaz de sacar el máximo de su equipo a costa de “exprimirlos”, un hombre hecho a sí mismo capaz de crear los más maravillosos objetos de deseo…

En un mundo donde el “don´t be evil” de Google parece ser norma, Jobs no tiene reparo alguno en mostrarse completamente “evil”. Como CEO de Apple, nada le frena en su lucha por el éxito. Ha creado un singular ecosistema de gadgets fascinantes donde viven absortos todos sus devotos y que controla a su verdadero antojo, vetando la entrada en él a toda aplicación o empresa que no obedezcas sus normas. Es el amo, como bien pueden acreditar desde Adobe, Google o Skype.

Si algo le caracteriza es la defensa de la integridad de “su mundo”, negando o restringiendo la posibilidad de desarrollar para Mac, iPhone o Ipad a quien no cumpla sus cambiantes normas. Es un sistema cerrado, y solo él tiene la llave

Sin embargo hay una parte de su pasado completamente incongruente con esta visión, y que si bien él nunca ha negado, está excluida de su biografía oficial o de su entrada en la Wikipedia:

Steve Jobs fue uno de los primeros hackers, antes incluso de que existieran los ordenadores personales (hablamos del comienzo de los años 70). No hackeaba por tanto bases de datos remotas, sino líneas telefónicas. En compañía del otro fundador de Apple, Steve Wozniak y gracias a un aparatillo llamado “Blue Box“, podían hacer llamadas a larga distancia de manera gratuita (e ilegal), estafando cientos de miles de dólares a AT&T. No solo llamaban gratis a todo el mundo, sino que vendían dicha “caja” a sus compañeros de Berkeley por 150$ para que pudieran hablar gratis con sus familias y amigos por todo el mundo.

Esta caja era un dispositivo electrónico que replicaba los tonos de las llamadas a larga distancia, saltándose los controles del operador, y de manera gratuita. De hecho, dice la leyenda que Wozniak y Jobs llamaron en una ocasión al Vaticano haciéndose pasar por Henry Kissinger y preguntando por el Papa (que no se puso al estar dormido 🙂 )

De hecho, parte del dinero que consiguieron con este negocio ilegal fue empleado para fundar Apple. ¿No es incongruente esta actitud con su defensa apasionada de la integridad de su ecosistema?.

Parece sumamente incongruente que una persona que ha desafiado en su juventud al “stablisment” de una manera tan radical, y encima ha hecho negocio con ello, años después se muestre un discurso tan proteccionista y cerrado.

¿Por qué denuncia a los responsables de Gizmodo por filtrar la noticia del iPhone 4G? Da la impresión de que , hace 40 años, Steve no hubiera estado precisamente en el bando “de la ley”, sino de aquellos inquietos y talentosos jóvenes que liberan los iPhone en busca de nuevas posibilidades, aunque no sean precisamente las que quieren sus creadores.

Viéndole hablar en este vídeo sobre su etapa “Hacker”, parece claro que emocionalmente está más cerca de los piratas que de los policías. ¿Incongruente?

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