Cuéntame un cuento y verás que contento

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¡Qué complicado es llegar a una empresa y empaparse de tanto conocimiento!

Los 10 primeros minutos son vitales. Todos los impactos que recibamos en ese tiempo serán decisivos, desde la persona que nos abre la puerta hasta nuestro compañero de mesa, no dejamos escapar ningún detalle en esos momentos.

Pero avancemos. Ya estamos dentro, hemos pasado las entrevistas, nos han dado la bienvenida y nos toca recibir las formaciones y el WelcomePack. Nos sentimos abrumados, mucha información, muchos saludos, muchos nombres y muchas caras. Ahora toca formación. ¿Y si no entiendo nada?, ¿y si parece que no se nada?

Las formaciones iniciales del primer día tienen diferentes objetivos:

  • Socializar: sentarse una hora con un con diferentes compañeros ayuda a romper el hielo inicial. Ayuda a crear lazos, crear una imagen de la empresa.

  • Transmisión de conceptos: conceptos iniciales, básicos. El formador entiende que estas primeras formaciones es una lluvia de contenidos casi imposible de asimilar, por lo que el objetivo es trasladar positivismo y tender una mano para ayudar en los primeros días.

  • Conocer metodologías iniciales: tras cada formación, es esencial recibir un pequeño manual de esa formación, la presentación o unos apuntes para al día siguiente tener un manual de “supervivencia”.

¿Cómo hacemos en Territorio creativo este aterrizaje? El primer día, a las 10:00, los tecerianos dan la bienvenida en persona a los nuevos tecerianos, previamente lo hemos hecho por Redes Sociales, y a partir de ahí comienzan las formaciones.

Tras recibir esas formaciones se envía un WelcomePack, donde están todos los secretos para comenzar con buen pie esta aventura.

En los dos primeros días se acumulan las formaciones iniciales. ¿Cuál es el secreto para dar una buena formación? (Destacamos que estos secretos son aplicables a formaciones iniciales o para el plan de formación continúa que posean las empresas)

Al dar las formaciones es importante contar las cosas como si fueran un cuento. El storytelling es vital, hay que captar la atención de nuestro público, hacer todo lo más sencillo posible y sobre todo, ¡transmitir positivismo!

Lo que no debe olvidar el formador:

  • Investigar quién es tu público objetivo: no es lo mismo dar una formación de analítica a una persona que ha estudiado Traducción que a una que ha estudiado Económicas. Siempre tendrás que adaptar el contenido según las personas a las que te diriges. Nuestra metodología y discurso deberá adaptarse a nuestro público. Hay que tener en cuenta su nivel en la materia, su trayectoria e incluso los objetivos que los asistentes tienen.

  • Tener las ideas claras: en el caso de las formaciones iniciales, acaban de llegar y están recibiendo mucha información en poco tiempo. En un solo día pueden sufrir infoxicación (la incapacidad de análisis eficiente de un flujo de información elevado), por lo que se debe establecer un orden de prioridades y saber qué es lo que se busca en esa formación. Debe quedar perfectamente claro para hacer hincapié en ello.

  • No utilizar demasiados tecnicismos: es mucho más práctico utilizar un lenguaje sencillo si quieres que te entiendan y que las cosas queden claras. Si eres capaz de dar una formación visual, la persona se quedará con un porcentaje mayor de información. Los mapas mentales nos facilitan un una manera de ofrecer información de manera organizada alrededor de un concepto. La creación de mapas mentales no es una técnica novedosa, Leonardo da Vinci ya los utilizaba en sus proyectos, ahora nos toca a nosotros.

  • Introduce ejemplos prácticos constantemente: ver la utilidad de lo que se esta enseñando o aprendiendo ayuda a su comprensión y servirá para acudir de manera posterior, es decir, nos servirá de guía para un futuro.

  • Trata de poner en práctica tácticas nuevas de formación: las presentaciones están geniales, pero después de estar 3 horas sentados escuchando nuestro cerebro disminuye su actividad y nuestro foco de atención empieza a desvanecerse. Nuestra idea, introduce premios o prepara una pequeña recompensa para después de la formación, pide un ejercicio, divertido y con poca carga de elaboración y un gran peso de utilidad para su día a día – esto no es el colegio- que tendrán que entregar en la próxima sesión.

  • Un breve resumen de todo lo explicado a modo de conclusión: para asentar las ideas, envía ese resumen por mail la ayuda se multiplicará, ya que siempre podrán acudir a ese documento en caso de duda.

Puntos importantes para la persona que va a recibir la formación:

  • Cero agobios por no entender todo a la perfección, lo importante es quedarse con una idea general, más tarde, cuando empieces a trabajar con ello, entrarás más en detalle y entenderás todo mucho mejor.

  • Paciencia, cuidado con exigirse demasiado. Al llegar a un lugar nuevo todo va poco a poco. La curva de aprendizaje empieza en cero y no es exponencial en un primer momento.

  • Tomar notas de todo, no olvides apuntar las dudas y preguntar, preguntar y preguntar.

Beneficios de la formación tanto para la empresa como para el trabajador:

Este tipo de inmersiones el primer día es un WintoWin. El trabajador podrá conocer a personas que de otra manera no habría conocido hasta el tercer día en el café. Tendrá documentos y links para leer, por lo que mejorar sus destrezas y habilidades en la primera semana será algo que notará. Conocerá nuevas tecnologías y formas de trabajar que le permitirán mejorar el nivel de eficiencia y si se ha perdido en la formación, sabrá a quién acudir a preguntar sobre esas tecnologías y herramientas

La empresa, invirtiendo en formación, tendrá la oportunidad de consolidar y transmitir su cultura, podrá trasladar sus objetivos al trabajador para alcanzar una mayor competitividad y productividad a largo plazo.

Y para terminar, creemos que la formación inicial o cualquier formación, debe ser amena, debe ser interesante y debe ser aplicable a nuestro día a día. Es formación empresarial, no debe ser un castigo, debe ser una motivación para crecer y mejorar de una manera complementaria.

Foto: Careli Careli

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