“Comparte tu pasión”: otra visión del invento

Creatividad

Comenta Liz en esta entrada sobre la red social lanzada por Control, bajo el nombre “Tierra de la pasión”.

Éste es un mundo donde nos hemos estamos quedando reducidos a las pasiones, entre otras las carnales, tal vez las más auténticas. Si no follas, no disfrutas, si no te desparramas al hacer el amor y te pones un trozo de latex lleno de pliegues, para que a tu pareja le parezca que tiene dentro la bolsa del supermercado arrugada, no hay juego. Por no decir que anillarte el pene con un cacharro que vibra de manera compulsiva, es lo más.

La última iniciativa de Control, es la elevación de lo más íntimo a la categoría de circo público. El sexo y la pornografía nos invade y nada que objetar por mi parte al respecto. Desnudados de nuestra parafernalia 2.0, somos en lo más básico, animales reproductores en estado puro, supervivientes necesitados de comida para vivir y sexo para perpetuarnos.

Curiosamente no es ni nuevo lo que plantea Control: de hecho con la excusa de los culos, Sloggi hizo algo similar hace unos meses. Comunidad online, lo llamó.

Sin embargo, de la iniciativa de una red social montada en torno al concepto de compartir pasiones, esperaba más. Cuando un buen amigo me la hizo llegar, me pareció interesante hacernos eco de ella, porque en estos momentos, todo lo que huele a “networking” y redes sociales, copa páginas y páginas de opinión. Sin embargo, después de visitarla la sensación es de que es un juguete vacío más. Donde mandan fotos todos aquellos a los que no les queda otra para estar en la retina de todo el mundo. Al amparo del reclamo de compartir, lo que hay es onanismo retransmitido.

En este caso bajo una estética de sexshop de barrio, todo está montado para que veas una y otra vez los fantásticos productos de la marca. Una vez más, nada que objetar, el negocio es el negocio. Pero por favor, que no lo llamen red social, cuando lo que quieren decir es sexo…

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