Cambios en Spotify, ¿son para tanto?

Social Media

Todo el que lea un poco mi timeline en Twitter sabe que soy una auténtica fan de Spotify desde el momento en el que lo conocí, hace casi dos años. Y por lo tanto, en este post me voy a fastidiar y voy a intentar ser todo lo objetiva posible, dejar mis sentimientos por el iconito verde a un lado.

Probablemente ya lo habéis leído, salió el jueves:

Sí, Spotify prepara cambios para las cuentas Free y Open. Y para nuestra información, será a partir de mayo. Se trata de los cambios que han despertado más polémica hasta la fecha. Para los que no tengáis tiempo, básicamente estos cambios se resumen en 2 puntos:

  • Canciones: se podrán escuchar como máximo hasta 5 veces cada canción con una cuenta Free y Open.
  • Tiempo: se podrán escuchar un máximo de 10 horas al mes (menos aún de las 20 horas que ya recortaron hace unas meses), para los usuarios de las cuentas de Spotify Free y Open. En Spotify informan de que es equivalente a 200 canciones o 20 álbumes.

¿Todo el que ha tenido Spotify Free desde el principio va a tener tiempo limitado de escucha?

Yes. Las reacciones no se han hecho esperar, y la mayoría rondan por esta opinión:

Spotify, sois unos (piiiiiiii) y os odio

O:

Spotify nos ha traicionado. Tácticas de traficantes de drogas: primero engancháis y luego machacáis a los heavy users.

Personalmente, este recorte a 10 horas al mes no me dejaría escuchar Spotify más de 2 días en un mes (tengo la cuenta Premium), por lo que francamente, entiendo el “rebote” de los milones de usuarios que hay ahora con las cuentas Free y Open.

Pero también entiendo a Spotify. Y este cambio no ha sido ni más ni menos que por estos motivos:

La presión de las discográficas conduce a Spotify a recortes

Es conocido que Spotify no se mantiene sólo de la publicidad que inserta. Tampoco se mantiene sólo de quienes tenemos la cuenta Premium, ni mucho menos. Hasta la fecha, Spotify se mantiene por sus inversores. Están como Marck Zuckerberg cuando buscaba inversores para su plataforma. Qué le vamos a hacer, es el siglo XXI. Das antes de recibir (y quien esté en el 2.0 y todavía no se haya enterado de esto quizás es que no está tanto en el 2.0).

Pero finalmente, ha tenido que ceder a las presiones de discográficas e inversores. La misma Lady Gaga sólo ganó en 122€ en 2009 por la escucha de su hit “Poker Face”. ¡Lady Gaga! La Academia Británica de Autores criticaba por 2010 la poca rentabilidad del modelo. Es normal para un negocio que acaba de empezar. Youtube ha empezado a resultar rentable el año pasado, 5 años después de nacer.

Pensémoslo seriamente:

Esto es lo que me pregunto yo. Spotify nunca ha sido un Series Yonkis. Aunque a mucha gente le ha sentado tan mal como si Series Yonkis se hubiera hecho de pago de pronto. Precisamente a mí me parecía y me sigue pareciendo un modelo pionero por el puente que parece tender entre problemáticas e intereses. Sin embargo, es un proyecto jovencísimo que tiene dos años. Todavía le falta para ser rentable y esto es algo que tendrá que corregir si quiere sobrevivir. Es un negocio, recordemos. Hasta el momento ha respondido a ojos de los usuarios. Ahora tiene que responder a ojos de sus inversores y de las discográficas con las que negocia. Si no dan muestras de ser un negocio rentable, tarde o temprano el quiosco se terminaría cerrando. Dejarían de encontrar inversores y las discográficas no querrían negociar. ¿Me equivoco?

Spotify: Cambios como para no dramatizar

¿De verdad hace falta dramatizar tanto? El cambio era necesario para mantener un modelo que puede ser el futuro modelo a seguir para las Industrias Culturales en el siglo XXI, y que tantos otros están copiando ya (y que conoceréis al final del post).

Está por ver a dónde conducirá este cambio: ¿conversiones a cuentas Premium?

Mi franca opinión (si le puede resultar útil a alguien): Spotify Premium merece mucho la pena. Mucho. Y no me paga Spotify, aunque lo parezca, le pago yo a él. Pero me facilita el trabajo.

Y si no, ¡éste es un mercado libre! ¿Queréis alternativas? Dejemos paso a la mano invisible:

Pero… ¿de verdad creéis que no van a terminar realizando los mismos movimientos que Spotify tarde o temprano? Es como en un torneo de ajedrez: en ajedrez el objetivo es siempre es el rey. Puedes mover las fichas de una u otra manera, vale, pero siempre llegará un momento en el que te vas a terminar haciendo ligeramente antipático al otro: cuando empieces a luchar por tu supervivencia y al otro no le empiece a gustar tanto la partida. Quizás buscará otro tablero, y probablemente tarde o temprano le pase lo mismo.

¡Es el libre mercado, amigos!

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