Bombardeo a marca personal: #turismoBisbal

Branding, Creatividad

Probablemente Chuck Norris es el personaje público de quien más podemos aprender cuando muchísima gente no para de hacer chistes sobre tu persona. Los conocidos Facts son una moda viral de Twitter y el último reflejo en España es #turismobisbal (quizá los de WillyToledo fueran los primeros en nuestro país). El ‘pecado venial’ del cantante David Bisbal fue una frase: “Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta”. Y más interesante que valorar dicha frase (retirada luego de su Twitter) es ver cómo ha reaccionado a las innumerables bromas: “El insulto es lo único que os queda. Bueno, y también mucho tiempo libre” (también borrado). ¿Qué os parece? ¿Pecado tuitero? ¿Cómo puede afectar a su marca personal?

En Territorio creativo siempre observamos todo (de casi todo) y máxime si uno de tus clientes es Thinking Heads, a quienes asesoramos sobre ‘personal branding’ en medios sociales. El caso de Bisbal es el último de una larga lista conocida, veamos: Andrés Calamaro cerró su cuenta tras decir “coro de subnormales” o “rebaño de boludos”; Arturo Pérez Reverte se unió a los #perezrevertefacts haciendo sus propias gracias; Alejandro Sanz usó su Twitter para dar su opinión sobre los derechos de autor y también recibió críticas; y el director Nacho Vigalondo hizo bromas sobre el holocausto y le dieron duras respuestas (luego contó sus razones en su blog).

Hay muchos tipos de valoraciones, pero cuando un personaje conocido está en el ‘trending topic’ de España durante varios días, como David Bisbal, al final tiene un reflejo en la prensa generalista y en casi todos los medios. Acaba pasando de Twitter (aún para un público reducido en España) a todos los lugares. Y ahí puede recibir críticas mucho más duras que, quizá, no entiendan cómo funcionan los Social Media. Se quedan con los ‘palos’ sin contextualizar ni hacer entender.

Probablemente eso sea lo más peligroso y ningún personaje público está exento de ello, haga lo que haga. Chuck Norris no buscó ser un ‘target’ cuando empezó todo en 2005 (lo cuenta con detalle Wikipedia), pero entendió que su imagen (hecha a través de sus películas) se convirtiera en un pseudo-personaje sobre el que los tuiteros podían volcar su sátira. Le pareció divertido, con sus matices. Por cierto, publicó su propio libro oficial sobre los Chuck Norris Facts en 2009 y dos años antes puso una demanda a otra publicación que hablaba de sus ‘Facts’ por derechos de privacidad. Su libro cuesta 9 dólares, lo vende en su web, y con su autógrafo sale por 100 dólares. ¡Ah! Y ya hay cuenta en Twitter de @turismobisbal con más de 200 seguidores…

Quizá todos debamos aprender de Chuck Norris, la persona real. El debate sobre qué hacer, cómo reaccionar, cómo prepararse y cómo puede afectar a la imagen puede ser extensísimo… Para echar más leña diré que la NBA prohibió a sus jugadores usar su Twitter personal antes y después de los partidos. Hace ya dos años. Por cierto, entre los tuiteros del basket estadounidense, Shaquille O’Neal es el rey e incluso ha tenido que pelear con sus espejos tuiteros y los que querían suplantarle.

Antes de darle a ‘publicar’ el post me dicen que siga los #CarlosBauteFacts. En fin…

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