#AppleEvent: mucho buzz y poco wow con su iPhone – iWatch

Marketing Digital

Desde hace ya algún tiempo, todas las keynotes de Apple suelen generar una enorme repercusión. Su secretismo previo, espectacularidad, puesta en escena y su merecida fama como momento de presentación de grandes hitos tecnológicos, han hecho que cada vez sean más los periodistas acreditados y cada vez sea mayor su seguimiento por streaming y en las redes sociales. Apple ha logrado capitalizar estos eventos como su principal vía para potenciar su marca, alcanzando una notoriedad social y en medios convencionales que difícilmente se podría obtener por otras vías.

La que ayer tuvo lugar en el mítico Flint Center no sólo no fue una excepción, sino que generó una expectación previa nunca antes vista. Al ruido generado por las continuas filtraciones estratégicamente lanzadas, se sumaba el hecho de que habían pasado 4 años desde su última apuesta rompedora (el iPad), habiéndose limitado desde entonces a evolucionar y perfeccionar todo el espectro de su catálogo de productos.

Toda la rumorología apuntaba al lanzamiento de un nuevo iPhone y a un reloj. No obstante, faltaban por conocerse sus detalles técnicos y tampoco había quien descartaba algún último golpe de efecto por parte de los de Cupertino.

Finalmente la presentación se redujo a esos dos gadgets: un nuevo iPhone 6 con dos tamaños distintos (asumiendo su error al criticar esa estrategia de Samsung) y a un reloj (concepto, independientemente de sus prestaciones, ya desarrollado por otros fabricantes). Apple también aprovechó la oportunidad para presentar un servicio de pago con móvil muy pensado en su rápida adopción al ir de la mano de una poderosa red de alianzas.

Detalles sobre lo que no se contó en la keynote

Desde el punto de vista de las novedades tecnológicas, quizás se podría resumir la keynote de ayer como demasiado Buzz y poco Wow (al menos el que se esperaba), aunque es cierto, que los productos presentados marcan un cambio importante y reflejan su adaptación a tendencias de consumo que Apple no quiere dejar escapar.

Dos versiones de iPhone 6 (XL y XXL)

  • Adiós definitivo a la usabilidad y diseño de producto centrado en el usuario que tanto mimó Apple en sus anteriores iPhone (3.5″). Estas nuevas dimensiones harán que ya no sea posible usar el teléfono con una sola mano de manera natural. Ahora será vía software IOS8 como se solventará este problema mediante dos toques al Touch ID que modificará la vista del terminal permitiendo así alcanzar los botones superiores sin tener que usar las dos manos para ello.

 

  • Adaptación a los cambios de tendencia en el consumo de Internet entre los jóvenes. El iPhone más grande no es sólo por el mercado asiático y su gusto por terminales grandes, sino porque en el futuro-presente (cercano), todo lo haremos a través del móvil. La era post-Pc no está en la Tablet, sino en el móvil.
    Según un estudio de Pew Research publicado en 2013, dónde se analiza el uso de Internet por los adolescentes americanos, los jóvenes entre 15 y 29 años, usan menos la tablet que los adultos por que lo ven un dispositivo poco atractivo para sus hábitos de consumo de Internet. No les ofrece una experiencia tan completa como sus dispositivos móviles.El 55% de los adolescentes entre 14 y 22 años, usan el móvil como el dispositivo principal para acceder a Internet. Su consumo de Internet es diferente, su ordenador es su teléfono y lo prefieren con pantalla más grande (ver sus vídeos, sus fotos, jugar con las dos manos de manera espaciosa, etc.)
    Mirando el gráfico de ventas de IPhone/Tablets y los datos de su último año. La venta de iPads bajó un 16% mientras que la venta de iPhone creció un 17%. La apuesta es clara, conquistar al público joven como ya lo están haciendo otras marcas, no creando más modelos, sino apostando sólo por dos con tamaño mayor que sus predecesores.

  • Adopción del NFC. Poco hay que decir aquí, han esperado, probado con tecnología propia sin éxito, y finalmente lo incorporan al estilo Apple (acuerdo con American Express, MasterCard y Visa). Vendrá bien para extender y estandarizar está tecnología entre fabricantes y usuarios finales.

One more thing: la presentación del iWatch.

Entrar a competir en el mercado de los smartwatch no es tarea sencilla. Pues la solución que se esperaba de Apple era ver cómo iba a resolver los principales inconvenientes de estos weareables de muñeca, son grandes y pesados, tienen poca duración de la batería y la conexión-sincronización de datos sea por bluetooth o cable USB es tediosa.

Su acogida en medios sociales, recordó a la presentación del primer iPod, cuando ya había reproductores MP3 más económicos en el mercado. Aparentemente parece que no es el más novedoso pero ya incluye elementos importantes que seguramente acaben marcando las directrices de qué funcionalidades deberán tener estos dispositivos.

  1. Diseño y usabilidad.
  2. Sensores, procesador, tamaño/peso, y sobretodo beneficiarse de la generación de apps para este dispositivo.
  3. Enfoque en sensores de control de actividad y ritmo cardiaco, aprovechando el auge de la sociedad en incorporar hábitos deportivos y control de salud.

Recepción

El mercado recibió los datos con cautela. Tras distintos altibajos el valor apenas perdió un 0,4% a lo largo del día y habrá que estar pendiente a su evolución en el corto plazo hasta que se reciban las primeras cifras de ventas y los siguientes resultados trimestrales.

Lo que sí parece evidente es que el valor de la acción, en máximos históricos, parecía consolidar a Apple como la compañía con mayor capitalización del mundo. No cabe duda de que esa valoración no está exclusivamente fundamentada en los flujos de caja a generar por la venta de las novedades presentadas en la keynote de ayer o al consabido liderazgo en el sector de móviles premium que mantendrá en los próximos años (su capitalización por facturación es claramente superior a sus competidores). Tampoco parece que Apple tenga una especial ventaja respecto a compañías como Google en cuanto al conocimiento que posee de unos clientes que, si bien es cierto que están hiperconectados a una galaxia de aparatos Apple, éstos representan sólo una porción del mercado (sí bien es cierto que es el de mayor renta).

No cabe duda de que la valoración de Apple es la que es porque se le otorga el rol de referente en la vanguardia tecnológica mundial; por ser la empresa que abre camino en lo que al impacto que tiene la tecnología en nuestras vidas se refiere.

Y en ese sentido, cabe preguntarse si lo presentado ayer, más allá de la calidad de los productos y de las ventas que tiene garantizadas, supone un hito disruptivo en cuanto a la forma en la que la sociedad moderna va a comunicarse.

Ya han pasado 7 años desde el lanzamiento del iPhone y 4 desde el del iPad. El mercado de los móviles y tabletas parece cada vez más copado por nuevos competidores, mientras que no está clara una utilización masiva de relojes complementarios al iPhone o que el sistema de pagos de Apple vaya a adoptarse generalizadamente por comercios y consumidores.

Obviamente Apple es consciente de esos riesgos y no cabe duda de que su inmensa maquinaria de innovación (impulsada por una tesorería capaz de comprar cualquier cosa en el mundo) estará preparando algo realmente grande para próximas ocasiones. Habrá que esperar.

Menú