Al pan, pan y al vino, vino: diferencias entre campañas y programas de afiliación

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Tanto para los soportes como para los anunciantes, es muy importante que sepan distinguir una campaña de un programa de afiliación. Para profesionales veteranos o de otros mercados, esto puede sonar como algo muy obvio, pero como suelo comentar, hay tanta confusión en el marketing de afiliación en España como interés por parte de anunciantes, agencias y afiliados.

Probablemente Adsense tenga mucha culpa, ya que desde su existencia siempre ha sido la opción simple y rápida para rentabilizar un site. Por otro lado, los anunciantes dedicaban sus presupuestos a campañas a CPM y CPC, e intentaban optimizarlas para conseguir resultados.

Poco a poco el marketing de afiliación se está abriendo camino también en nuestro mercado, y cada vez está más de moda. ¿Quién no quiere pagar sólo por los resultados que obtiene? Los afiliados también se están dando cuenta de que afiliación proporciona un nivel de ingresos muy superior, y sobre todo, continuado en el tiempo. Se hace por tanto necesario distinguir claramente entre campañas y programas, con el objetivo de poder obtener la máxima rentabilidad de nuestras acciones de marketing online.

¿Qué diferencia un programa de una campaña? En primer lugar, hay una diferencia conceptual: una campaña tiene un límite que puede ser de presupuesto y/o de tiempo. Es decir, cuando se agote el presupuesto o cuando se agote el plazo, la campaña termina.

Un programa de afiliados no tiene límite, ni de tiempo ni de presupuesto. Aquí radica su principal ventaja, ya que esto va a permitir crear relaciones a largo plazo con los afiliados que van a poder optimizar, e incluso invertir recursos para mejorar sus resultados en el programa. La filosofía que hay detrás es que el anunciante tiene el coste de adquisición controlado, así que cuantos más resultados haya, mejor para todos.

Después, hay una diferencia por modelos de remuneración. Mientras que en las campañas se puede pagar por CPM, CPC, y CPL, en los programas de afiliación, al ir a resultados, sólo se remunera por CPL y CPA. Es decir, el modelo de pago por venta se da sólo en un programa de afiliación y nunca en una campaña (precisamente por la lógica anterior de “cuantos más, mejor“?.

Estas dos diferencias son a nivel conceptual pero también tiene un reflejo claro en cuanto a operatividad.

Como soportes, no será lo mismo trabajar una campaña que trabajar un programa. Mientras que en una campaña tan sólo tendremos que cortar y pegar una creatividad en nuestro site y procurar que el mismo tenga mucho tráfico, en el programa de afiliación tendremos mejores resultados si prevendemos el producto/servicio. Es decir, si generamos contenido pensando no en conseguir mucho tráfico, sino conseguir el tráfico adecuado (el que está pensando en adquirir el producto/servicio del programa que estamos trabajando). Se trata por tanto de conseguir más calidad que cantidad.

Como además sabemos que el programa estará disponible durante años sin interrupciones, podemos invertir en comprar tráfico, construir un site específico para el programa, lanzar una campaña en adwords y, por supuesto, testear y testear hasta conseguir los mejores resultados.

Como anunciantes, tampoco será lo mismo lanzar una campaña y esperar los resultados, que lanzar un programa de afiliación (que tiene todo un trabajo de configuración y lanzamiento, y una dedicación constante de optimización, animación de los afiliados, suministro de herramientas“).

Por tanto, diferenciar una campaña de un programa no sólo es una cuestión de concepto, sino también de operativa y rentabilidad.

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