3 aspectos que deberías conocer sobre los MOOC

Transformación Digital

MOOC: Massive Open Online Courses en #TcBlog

¿Has leído ya algo sobre los MOOC? ¿Te enteraste de la posibilidad que tienes de estudiar gratis en las universidades más prestigiosas del mundo? ¿Crees que la actitud del aprendizaje continuo es algo básico?

Tras escuchar hablar bastante de su evolución en los últimos meses e incluso habiéndolo probado en persona, como en cualquier “supertendencia” que percibimos los interesados en el ecosistema digital es necesario e interesante poner todo en perspectiva y exponer los territorios más representativos que surgen en torno a los MOOC.

Desde las primeras experiencias MOOC de éxito en EEUU como la primera clase de 100.000 alumnos, pasó un tiempo hasta las referencias serias en prensa internacional, además de su llegada y análisis por bloggers especializados y de divulgación tecnológica de nuestro país. Su popularidad actual, al menos dentro del entorno digital, es bastante clara.

Es curioso comprobar también el interés general suscitado a través de un indicativo válido como son las búsquedas de Google. Desde que comenzaran “oficialmente” allá por 2011 ha ido en ascenso, hasta el mes de marzo en que nos encontramos, que se encuentra en el top y con tendencia es ascendente:

MOOC según Google Trends

Por otro lado, el crecimiento de sus plataformas iniciales ha sido importante. El reciente aumento de adhesiones por parte de universidades y su adaptación a nuevos idiomas, especialmente en español, será interesante seguro para la mayoría de lectores de este blog.

1. Breve recordatorio de su funcionamiento

Para quien todavía no haya tenido un contacto directo o una lectura previa: “En el aspecto pedagógico se debe distinguir entre el verdadero origen que estuvo en los denominados cMOOC, centrados en la interacción (conectismo) para después dar lugar a los xMOOC con el foco en los contenidos y que son los que han llegado a ser mainstream”, como bien me indicó Bianka Hajdu, gran experta en la materia y a quien agradezco su colaboración.

Intentaré resumir en qué consiste la mecánica de los xMOOC que yo mismo estoy experimentando actualmente en Coursera y que recomiendo probar también a vosotros para comprenderlo:

  • Prestigiosas universidades de todo el mundo dan acceso a cursos que corresponden a sus asignaturas propias y son impartidas por sus mejores profesores.
  • Código de honor: aceptado inicialmente y que deja claras las bases si quieres entender, disfrutar y aprovechar verdaderamente el curso.
  • Materiales: el plan de estudios se compone de vídeos cortos y subtitulados del profesor, con preguntas durante los mismos para asegurar tu comprensión. Además se facilitan materiales y recursos de estudio en abierto (de acceso gratuito, no siempre CC).
  • Alumno participativo: a través del foro de cada curso, los alumnos practican, resuelven dudas, comparten recursos, enlaces… No se “soplan” los resultados como solemos ver, sino que se muestran los caminos.
  • Evaluación: a través de breves test automáticos y mini-tareas con fechas determinadas que se corrigen por parte de otros alumnos. Eres evaluador y pupilo a la vez. Además la realización de un examen final es imprescindible para culminar el curso.
  • Social media: por mi experiencia, he comprobado que surge un apoyo espontáneo, paralelo y no imprescindible, como es la creación de blogs, grupos de Facebook para resolver dudas, hashtags y cuentas propias en Twitter para compartir tu progreso.

2. Reflexiones positivas que podemos sacar hasta ahora

Es importante no quedarse únicamente en la superficie, en la mera anécdota de poder estudiar gratis en una universidad prestigiosa (que no es poco), sino extraer reflexiones más allá:

  • Aplicación del conectivismo: aunque ahora esté más de moda hablar de lo “social”, los cMOOC pioneros en realidad se fundamentan más en el conectivismo y representan por tanto una de sus aplicaciones prácticas más significativa en educación.
  • Recursos abiertos y empoderamiento: es indudable que la tecnología y la transformación digital han permitido que los buenos materiales de formación estén al alcance de todos y podamos ser verdaderos protagonistas de procesos esenciales en nuestra vida.
  • Transformación cultural: la gran importancia de los valores como apertura, honestidad, colaboración o participación que ya hemos comentado por aquí en otras ocasiones se hacen cruciales para aprovechar este tipo de cursos.
  • Mundo de la empresa: si una organización ha sido capaz de asumir unos nuevos valores, los MOOC también pueden servir en gran manera para la formación de sus empleados.
  • Reflexión educativa: la gran parte de modelos educativos actuales muestran fallos garrafales que dejan ver la gran revolución que los MOOC y la tecnología en general pueden representar en la educación del futuro.
  • Actitud de alumno ejemplar: sabes a lo que vienes. Como alumno de un MOOC, tú te organizas, tú pones los tiempos, tú te comprometes con el resto. Además, la comunidad creada alrededor de cada curso potencia también esa actitud.
  • Lifelong Learning: el modelo MOOC favorece la formación continua. Esa ansia infinita por aprender, descubrir y sorprenderse. ¡Nunca sabrás todo, pero no dejes de intentarlo!
  • Talento vs Titulitis: la imposibilidad de los MOOC de ofrecer “certificación reglada” (entendida como títulos tradicionales), nos plantea lo siguiente: Quien nos contrata, ¿busca talento o se mantiene la titulitis? ¿Se valoran más las aptitudes o lo que un título oficial dice que sabes? Aunque no los termines, ¿incluir tus MOOC en el CV puede generar una conversación enriquecedora en una entrevista?

3. Polémica: intereses paralelos a la educación

  • Marketing y comunicación: la entrada en estas plataformas de instituciones que no son populares precisamente por poseer una cultura abierta puede llevar a pensar que su objetivo ofertando MOOC no sea la generosa formación gratuita de cientos de miles de alumnos, sino ampliar su visibilidad. Algunos ya se plantearon si los MOOC podrían llegar a ser algo más que marketing. Por otro lado, el profesor potencia en gran manera su marca personal y los productos derivados de ella.
  • Captación de nuevos alumnos: no es algo que escondan, sino que como ya se ha reconocido los MOOC son un cebo genial para acercarse a un alumno potencial y lograr finalmente su entrada en la universidad. Porque lo cierto es que la experiencia presencial es insustituible y además… se cobra 😉
  • Minería de datos: aquí cambiaría yo la M de “masivos” por “minería”. Gran parte de los alumnos que inician un MOOC no lo terminan, pero sus datos de intereses siempre serán de provecho. Es curioso encontrarte al inicio de cada curso “encuestas demográficas” o de otra índole, que no siendo siempre obligatorias, aprovechan la predisposición participativa del alumno y el carácter masivo del MOOC. Estos datos se plantean como de gran utilidad para mejorar el sistema y procesos de enseñanza, pero todos sabemos también el gran valor actual del BigData para el marketing.

Nada de todo esto tiene que ser negativo si la esencia no se pierde. De hecho, por mucho menos que una buena formación hemos dado ya bastantes datos en otros rincones de Internet.

Las plataformas de MOOC sin ánimo de lucro como edX deberían seguir “sin sospechas”, pero en el caso de las que nacieron con clara vocación de negocio (Coursera, Udacity…), cuando los accionistas se pongan nerviosos será el punto en el que quizás se cometan errores y se olvide el “espíritu inicial” (o no). Aunque la intermediación laboral y la certificación (que he experimentado) han sido las vías a través de las que se están intentando monetizar, todavía no hay un modelo de negocio absolutamente consolidado en ninguna de las plataformas. Por ello, tras todo el tiempo que llevan activas y con las sumas de inversión que han ido consiguiendo, puede que efectivamente existan otros caminos como los mencionados para que las organizaciones implicadas puedan sostener la confianza de sus accionistas.

Tras meses de debate con críticas y alabanzas, no hay respuestas concretas en los aspectos más relevantes. Aún así, no quería dejar pasar la oportunidad de compartir los MOOC y reflexionar sobre ellos con vosotros.

¡Ya sólo os queda probar! ¡No dejéis nunca de aprender!

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